Guía clínica · Adolescencia · Atención, organización y autonomía.
TDAH en adolescentes: síntomas, evaluación y tratamiento integrativo
Saber qué hay que hacer y conseguir hacerlo a tiempo no siempre son lo mismo. En la adolescencia, las dificultades de atención, organización o control de impulsos pueden hacerse más visibles cuando aumentan las responsabilidades. Comprender su historia y escuchar cómo lo vive el joven permite distinguir TDAH de otras dificultades y elegir apoyos útiles. El objetivo no es exigir perfección ni cambiar su personalidad, sino mejorar bienestar, aprendizaje y autonomía con un plan compartido.

- No se diagnostica por una mala nota.
Importan la trayectoria, los distintos entornos y las dificultades reales.
- Ayudar no es hacerlo todo por él.
Los apoyos pueden facilitar que practique y gane autonomía.
- Mejorar es algo más que concentrarse.
También cuentan el descanso, las relaciones y cómo se siente. [1,2,3,4,5,6]
Qué es el TDAH en adolescentes
Una dificultad de regulación, no una medida del interés o la inteligencia
El trastorno por déficit de atención con hiperactividad —TDAH— es un trastorno del neurodesarrollo. Su diagnóstico requiere un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad e impulsividad que resulte inadecuado para el desarrollo y afecte al funcionamiento. No todas las personas presentan las mismas dificultades ni tienen que parecer inquietas en una consulta. [1,2]
La atención puede variar según la tarea, el contexto y los apoyos. Poder concentrarse mucho en una actividad atractiva no descarta TDAH, pero tampoco lo confirma: el llamado «hiperfoco» no constituye por sí solo un criterio diagnóstico. La evaluación considera qué ocurre también cuando hay que iniciar, cambiar o terminar tareas menos estimulantes. [1,5]
Por qué puede reconocerse al llegar a secundaria
El aumento de materias, docentes y plazos puede hacer visibles dificultades antes compensadas por rutinas, facilidad académica o ayuda familiar. Reconocer el problema a los quince años no significa que haya comenzado entonces: hay que reconstruir el desarrollo previo. Tampoco toda dificultad nueva en secundaria demuestra un trastorno que estaba oculto. [3,5]
La hiperactividad puede expresarse como inquietud interna, dificultad para permanecer en una actividad o necesidad de moverse, en vez de la conducta motora más llamativa de la infancia. La presentación puede cambiar con el tiempo. No se da por resuelto el problema únicamente porque el adolescente ya no se levante continuamente. [1]
Como propuesta de conversación, puede preguntarse: «¿En qué momento se complica la tarea: entenderla, empezar, recordar los pasos, mantenerte o entregarla?». Esa información ayuda a seleccionar un apoyo, en lugar de repetir una orden general como «organízate mejor».
Qué sabemos de sus causas y evolución
El TDAH tiene una base multifactorial, con una contribución genética importante y participación de factores del desarrollo y del entorno. No se explica simplemente por una educación permisiva, por usar pantallas o por una falta de voluntad. Tampoco se confirma mediante una medición individual de «dopamina baja». Los modelos biológicos ayudan a investigar; no sustituyen una valoración clínica. [1,5]
El seguimiento del estudio MTA muestra que los síntomas y la interferencia pueden fluctuar, con etapas de mejoría y reaparición. Se estudió una cohorte clínica concreta, no el destino inevitable de cualquier adolescente. La conclusión práctica es revisar las necesidades cuando cambian las demandas, sin prometer que desaparecerán al cumplir dieciocho años ni asumir tratamiento invariable de por vida. [36]
Frecuencia: distinguir diagnósticos registrados y prevalencia actual
| Fuente y población | Qué midió | Interpretación prudente |
|---|---|---|
| Pérez-Crespo y colaboradores, Cataluña, 2009–2017 | Registros sanitarios de población de 4–17 años con cobertura pública. En 2017, la prevalencia registrada fue del 4,06 % en el conjunto y del 7,28 % entre 13–17 años. | Son diagnósticos registrados en aquel sistema y periodo, no una encuesta diagnóstica nacional de 2026. [7] |
| Guías pediátricas internacionales | Síntesis de investigaciones con criterios, edades e informantes diferentes. | Sirven para contextualizar el trastorno, pero sus porcentajes no deben mezclarse ni convertirse en una estimación local de demanda asistencial. [3,5] |
Una mayor detección puede reflejar cambios en el reconocimiento y en el acceso, además de otros factores. Una cifra poblacional no confirma un caso individual. Esta búsqueda narrativa no aporta una estimación española contemporánea y representativa obtenida específicamente para todos los adolescentes de 13–17 años.
Señales y manifestaciones durante la adolescencia
El esfuerzo que no siempre se ve
Pueden aparecer olvidos, dificultad para sostener el trabajo, decisiones precipitadas o problemas para organizar varias obligaciones. También interesa conocer el coste emocional de compensarlos. Los conflictos, la frustración o la autoestima baja necesitan atención, pero no son exclusivos de TDAH ni sustituyen sus criterios. [1,3,5]
| Situación cotidiana | Qué conviene explorar | Qué no debe suponerse |
|---|---|---|
| Empieza tarde pese a querer terminar | Comprensión, percepción del tiempo, activación, ansiedad, sueño y prioridades. | Que siempre elija hacerlo mal o que toda procrastinación sea TDAH. |
| Pierde materiales o entregas | Rutinas, memoria de lo pendiente, sistema de registro y carga de tareas. | Que comprar otra agenda resuelva automáticamente el problema. |
| Interrumpe o decide deprisa | Frecuencia, consecuencias, contexto y capacidad de frenar con apoyos. | Que sea una mala persona o que cualquier desacuerdo sea impulsividad clínica. |
| Se muestra tranquilo, pero se desconecta | Inatención, cansancio, preocupación, comprensión y necesidades de aprendizaje. | Que solo exista TDAH cuando hay hiperactividad visible. |
| Se irrita ante cambios o errores | Regulación emocional, frustración, ánimo y experiencias interpersonales. | Que la irritabilidad confirme TDAH o descarte otra condición. |
| Rinde de forma muy variable | Tipo de actividad, horarios, estructura, motivación y tratamiento cuando lo recibe. | Que rendir bien un día demuestre que el resto es falta de esfuerzo. |
La tabla orienta preguntas, no es una escala ni una lista para etiquetar al adolescente.
Chicas, chicos y presentaciones menos reconocibles
Las dificultades predominantemente inatentas pueden pasar más desapercibidas que las conductas disruptivas. Las guías advierten del infrarreconocimiento en niñas y mujeres. Eso no autoriza a atribuir un mismo perfil a todas las chicas ni a olvidar a chicos tranquilos o a jóvenes de otros géneros. Interesan la historia individual y las necesidades, no un estereotipo. [4,5]
También pueden coexistir capacidades altas, intereses intensos o recursos personales importantes. No se promete creatividad superior por tener TDAH ni se trata la inteligencia como protección absoluta. La evaluación describe tanto lo que cuesta como lo que funciona.
Pantallas, emociones y relaciones
Pasar mucho tiempo con el móvil no diagnostica TDAH. Puede haber distracciones evitables, hábitos de sueño perjudicados o una actividad especialmente atractiva; también pueden existir dificultades de atención anteriores. Una evaluación adecuada no decide la causa únicamente por las horas de pantalla. [1,3]
Propuesta práctica: preguntar qué ocurre al interrumpir una actividad, qué se estaba evitando y qué ayuda a pasar a la siguiente. Es más informativo que interpretar todo uso digital como adicción. Las normas familiares pueden acordarse con objetivos concretos, sin vigilancia secreta permanente.
En las relaciones, reconocer una interrupción o un olvido permite reparar el efecto sin reducir a la persona a su diagnóstico. Comprender una dificultad y mantener responsabilidades proporcionadas son compatibles.
Evaluación y diagnóstico
Historia, persistencia y presencia en varios contextos
La evaluación revisa síntomas persistentes durante al menos seis meses, la existencia de varios síntomas antes de los doce años, su presencia en dos o más entornos y su repercusión. El inicio temprano no exige haber recibido un diagnóstico infantil. Deben valorarse otras explicaciones y condiciones asociadas. [1,2]
En el marco DSM, hasta los 16 años se requieren al menos seis síntomas del dominio correspondiente; desde los 17 años, al menos cinco. No se suman de forma indiscriminada síntomas de dominios distintos para alcanzar un número, ni basta ese recuento sin el resto de requisitos. Esta información explica el proceso clínico, no constituye un test doméstico. [2]
No hace falta esperar seis meses sin ofrecer ayuda cuando la dificultad es importante. Puede empezarse a evaluar el contexto, el sueño o el aprendizaje mientras se aclara la evolución. Si el cambio aparece de forma brusca, es especialmente necesario investigar otras causas.
Escuchar al joven y reunir información pertinente
La valoración combina entrevista, antecedentes del desarrollo y ejemplos actuales. Informes previos, comentarios escolares y relatos de cuidadores pueden ayudar a reconstruir la trayectoria. En secundaria resulta útil contrastar más de una situación o docente cuando sea posible: cada informante observa una parte. Una discrepancia no demuestra automáticamente que alguien mienta. [3,5]
Propuesta para preparar la consulta: elegir dos tareas que cuestan, una actividad que funciona bien y un objetivo importante para el adolescente. Puede describirse qué pasa antes, durante y después. No es necesario llegar con un diagnóstico decidido ni registrar cada conducta de toda la semana.
El profesional también revisa salud, visión o audición cuando proceda, sueño, tratamientos, sustancias y antecedentes familiares. Las pruebas se eligen por la pregunta clínica; no se solicita una batería ilimitada para confirmar una etiqueta. [3,5]
Cuestionarios y pruebas: información complementaria
| Recurso | Qué puede aportar | Límite esencial |
|---|---|---|
| Escalas de síntomas para familia, profesorado y joven | Organizan observaciones y permiten seguir cambios; se seleccionan versión, edad, idioma e informante. | Una puntuación no demuestra inicio infantil, afectación en varios entornos ni ausencia de otra causa. No se reproducen aquí instrumentos protegidos. [3,5] |
| Evaluación del aprendizaje y pruebas neuropsicológicas seleccionadas | Aclaran necesidades de lectura, lenguaje, memoria de trabajo u otras habilidades cuando existe una pregunta concreta. | Un resultado normal no excluye TDAH y uno bajo no es específico. No son obligatorias para todos los casos. [3] |
| Pruebas informatizadas de atención o actividad | Pueden complementar una valoración dentro de su población y condiciones validadas. | NICE contempla QbTest entre 6–17 años junto a evaluación clínica; no como diagnóstico autónomo ni como requisito universal en España. [9] |
| Objetivos funcionales y seguimiento cotidiano | Muestran cambios en entregas, descanso, relaciones o autonomía. | Son medidas de evolución, no un procedimiento diagnóstico por sí solas. [6] |
No se diagnostica por una resonancia, un electroencefalograma comercial o una prueba genética rutinaria. Tampoco una respuesta favorable a un estimulante confirma por sí sola TDAH. La pregunta diagnóstica y la evaluación del tratamiento son distintas. [3,5]
Diagnóstico diferencial y condiciones que pueden coexistir
| Posibilidad | Qué interesa diferenciar |
|---|---|
| Sueño insuficiente, retraso de horarios o problemas respiratorios nocturnos | Si la somnolencia y la inatención cambian con el descanso y qué síntomas nocturnos requieren evaluación. |
| Ansiedad, depresión o TOC | Si la atención está ocupada por preocupación, desánimo, obsesiones o rituales. |
| Aprendizaje, lenguaje, TEA u otras necesidades del desarrollo | Qué demandas resultan difíciles y si existen necesidades comunicativas, sensoriales o académicas específicas. |
| Trauma, acoso o estrés mantenido | Qué experiencias y condiciones del entorno necesitan protección o intervención propia. |
| Alteraciones episódicas del ánimo | Si hay periodos claramente diferentes de activación, sueño reducido y cambios conductuales; no atribuirlos sin más a impulsividad habitual. |
| Sustancias, medicamentos y problemas médicos | Temporalidad del consumo, efectos adversos y signos que orienten exploraciones dirigidas. |
Estas posibilidades no son necesariamente excluyentes. Pueden coexistir TDAH y ansiedad, dificultades de aprendizaje u otras condiciones. La formulación debe explicar qué necesita atención primero y qué se tratará en paralelo. [3,5]
Privacidad, consentimiento y participación
La consulta puede combinar momentos conjuntos e individuales. Se explica qué información se compartirá para coordinar apoyos y qué límites tiene la confidencialidad ante riesgos. No se promete secreto absoluto ni se convierte toda conversación del joven en un informe literal para la familia.
La Ley 41/2002 regula capacidad, representación e intimidad. Como regla general, desde los dieciséis años el consentimiento sanitario corresponde al menor, con excepciones, incluidas actuaciones de grave riesgo para su vida o salud. Antes de esa edad también deben escucharse su opinión y capacidad de comprensión. La aplicación concreta no se resuelve solo con una fecha de nacimiento. [8]
Tratamiento y apoyos
Elegir objetivos que importen también al adolescente
El plan combina información comprensible, ajustes del entorno, estrategias prácticas y tratamiento médico cuando está indicado. La combinación depende de interferencia, preferencias, problemas asociados y respuesta previa. No es necesario aplicar todas las intervenciones a todos los jóvenes ni mantener indefinidamente una ayuda que no está funcionando. [3,4,6]
Objetivos ilustrativos: empezar una tarea con menos conflicto, recordar una cita, conservar tiempo de ocio o interrumpir menos una conversación. Conviene elegir pocos y acordar cómo observarlos. Mejorar no equivale únicamente a permanecer quieto, obtener sobresalientes o satisfacer todas las expectativas adultas.
La psicoeducación ayuda a comprender el patrón sin utilizar el diagnóstico como explicación de cualquier dificultad. Puede revisarse qué apoyo facilita actuar y cuál mantiene una dependencia innecesaria. El adolescente necesita conocer las opciones y poder expresar desacuerdos o efectos molestos.
Organización, habilidades y psicoterapia
Las intervenciones pueden trabajar planificación, gestión del tiempo, resolución de problemas y respuestas a la frustración. La TCC también permite abordar autocrítica y dificultades emocionales asociadas. Aprender una estrategia en consulta no garantiza utilizarla después: hay que adaptarla al instituto y a la vida real. [6,10,11,12]
El trabajo familiar puede combinar negociación, recordatorios acordados y consecuencias proporcionadas, evitando que cada tarde sea una discusión sobre el carácter. Los programas investigados tienen estructura y formación; no equivalen a cualquier charla motivacional.
Qué muestran los estudios sobre intervenciones psicológicas
| Investigación | Población y comparación | Resultado y límite |
|---|---|---|
| Sprich y colaboradores, 2016 | 46 adolescentes de 14–18 años que recibían medicación; TCC frente a lista de espera, con cruce posterior. | Mejoría de síntomas en distintas valoraciones. Tamaño pequeño y comparador de espera: no demuestra superioridad frente a toda intervención activa. [10] |
| Haugan y colaboradores, 2022 | 100 jóvenes de 14–18 años; TCC grupal añadida tras psicoeducación y tratamiento farmacológico frente a no añadirla. El 66 % tenía TDAH y el 34 % síntomas subumbrales. | No encontró beneficio adicional significativo en los resultados principales o secundarios. No prueba que cualquier TCC sea ineficaz ni que la ausencia de participación parental explique por sí sola el resultado. [11] |
| STAND, Sibley y colaboradores, 2016 | 128 jóvenes de 11–15 años; intervención conjunta con cuidadores, estrategias conductuales y entrevista motivacional, frente a atención habitual. | Mejorías en varios resultados domésticos, con mantenimiento desigual a seis meses y resultados escolares menos sólidos. No representa todas las edades ni cualquier intervención familiar. [12] |
La diversidad de resultados invita a comprobar qué componentes se ofrecen y qué cambia en el funcionamiento. No se presenta «hacer terapia» como una intervención uniforme. La falta de respuesta obliga a revisar necesidades, adecuación y barreras, no a culpar automáticamente al joven.
Cuándo valorar medicación y cómo interpretar su evidencia
Puede valorarse cuando persiste una interferencia relevante tras revisar ajustes ambientales y necesidades, dentro de un plan completo y compartido. Las recomendaciones internacionales y las indicaciones españolas deben distinguirse: una guía de otro país no modifica por sí sola una ficha técnica. [4,6]
El metaanálisis en red de Cortese y colaboradores respalda el metilfenidato como una opción farmacológica inicial en población infantil y adolescente a corto plazo. La versión Cochrane publicada en diciembre de 2025 identifica mejorías sintomáticas, pero subraya certeza muy baja para sus estimaciones y limitaciones de cegamiento y duración. No son una promesa individual ni una demostración de ausencia de utilidad: justifican explicar expectativas y comprobar beneficio y tolerancia. [13,14]
Mejorar síntomas no garantiza mejorar todos los resultados importantes. Por eso se revisan también aprendizaje, relaciones, autonomía y calidad de vida. El tratamiento no debe utilizarse únicamente para prolongar jornadas de estudio o sustituir apoyos educativos necesarios.
Medicamentos y condiciones de uso en España
Tabla informativa, sin dosis ni pauta individual. Se han consultado presentaciones concretas en CIMA; formulaciones diferentes pueden tener condiciones distintas.
| Opción | Indicación pertinente en la ficha consultada | Precauciones que deben individualizarse |
|---|---|---|
| Metilfenidato —Concerta— | TDAH desde los seis años, dentro de tratamiento completo cuando otras medidas resultan insuficientes. | Apetito, crecimiento, sueño, presión arterial, pulso, ánimo, antecedentes médicos e interacciones; valorar riesgo de uso inadecuado. [15] |
| Lisdexanfetamina —Elvanse— | Desde los seis años, cuando la respuesta previa a metilfenidato se considera clínicamente inadecuada, dentro de un programa completo. | Vigilancia cardiovascular, crecimiento, sueño y síntomas psiquiátricos; no compartir. Las condiciones de esta indicación no deben omitirse. [16] |
| Atomoxetina | TDAH en niños desde seis años y adolescentes, dentro de un programa completo; no es un estimulante. | Presión arterial y pulso, cambios emocionales e ideas suicidas, tolerancia y posibles signos de lesión hepática. Fluoxetina o paroxetina pueden aumentar su exposición por interacción. [17] |
| Guanfacina de liberación prolongada —Intuniv— | TDAH de 6–17 años cuando los estimulantes no son adecuados, no se toleran o son ineficaces. | Somnolencia, hipotensión, bradicardia, síncope e interacciones. No debe interrumpirse bruscamente por el riesgo de aumento de presión y pulso. [18] |
No son opciones intercambiables. La elección también considera duración necesaria del efecto, adherencia, comorbilidades y formulación. Los cambios de presentación requieren comprobar instrucciones: no se presupone que dos productos se tomen de la misma manera.
Existen contraindicaciones específicas. Por ejemplo, determinados problemas cardiovasculares, glaucoma o tratamiento con inhibidores de la monoaminooxidasa pueden impedir utilizar algunos estimulantes. La tabla no sustituye esa revisión. Cuando se propone un uso distinto al autorizado, debe justificarse e informarse dentro del marco español correspondiente. [15,16,35]
Seguimiento cardiovascular, crecimiento y bienestar
Antes de iniciar se revisan antecedentes personales y familiares pertinentes, exploración, presión arterial, pulso y crecimiento. Un electrocardiograma no es obligatorio de forma indiscriminada; puede ser necesario por antecedentes, síntomas, hallazgos o tratamientos concomitantes. La vigilancia continúa después de cambios y durante el mantenimiento. [4,15,16,17,18]
La revisión cardiovascular de Farhat y colaboradores, 2025, encontró cambios medios pequeños en ensayos generalmente breves. Los efectos no son idénticos: guanfacina tiende a reducir presión y pulso, mientras otras opciones pueden aumentarlos. «No estimulante» no significa automáticamente «sin efectos cardiovasculares», y una media pequeña no excluye una respuesta individual importante. [19]
Los estudios observacionales a largo plazo aportan información complementaria. Un trabajo sueco publicado en BMJ en 2025 asoció el tratamiento con menos eventos adversos en varios ámbitos, entre ellos conductas suicidas y accidentes de transporte; incluía edades de 6–64 años. Otro estudio, publicado en volumen de 2024, asoció mayor exposición acumulada con enfermedad cardiovascular, especialmente hipertensión. Ninguno demuestra por sí solo causalidad ni decide el balance de un adolescente concreto. [20,21]
Como propuesta de revisión, conviene preguntar qué está resultando más fácil, qué molestias han aparecido y si el joven se siente demasiado apagado, irritable o diferente de lo deseado. No se normaliza automáticamente una pérdida importante de apetito, peso o bienestar. Los descansos o la retirada se planifican; no se imponen por calendario escolar.
Uso responsable y prevención del préstamo
Los medicamentos prescritos no deben compartirse ni utilizarse para adelgazar o afrontar una noche de exámenes. La conservación segura y la conversación sobre presiones de compañeros forman parte del tratamiento. La advertencia de la FDA sobre uso indebido de estimulantes refuerza esta precaución; no sustituye la regulación española. [37]
Tomar medicación bajo supervisión y utilizarla de forma indebida no son la misma situación. El seguimiento permite detectar problemas sin acusaciones ni promesas de riesgo cero. Si aparece consumo de otras sustancias, debe poder contarse para adaptar el plan.
Visión integrativa: facilitar la vida sin añadir otra lista imposible
Integrar significa elegir un objetivo y comprobarlo
El enfoque integrativo relaciona salud física, hábitos, entorno y tratamiento específico. No consiste en acumular suplementos ni en exigir una rutina perfecta. La primera pregunta es qué necesidad concreta puede mejorar: dormir, comer suficientemente, moverse con disfrute o reducir una distracción evitable.
| Nivel de aplicación | Ejemplos | Cómo interpretarlo |
|---|---|---|
| Intervenciones dirigidas al TDAH | Ajustes ambientales, habilidades y medicación seleccionada. | Respaldo y límites propios; seguimiento del funcionamiento, no solo de escalas. [3,4,6] |
| Necesidades de salud asociadas | Insomnio, alimentación insuficiente, sedentarismo o una carencia documentada. | Tratarlas tiene valor; no demuestra que fueran la causa única del TDAH. |
| Complementos con resultados preliminares o heterogéneos | Azafrán, fórmulas de micronutrientes o determinadas prácticas atencionales. | Revisar población, comparador, seguridad y carga antes de generalizar. [27,28,29,32] |
| Opciones sin respaldo suficiente como sustitución rutinaria | Probióticos para síntomas nucleares, suplementos universales o neurofeedback como tratamiento autónomo garantizado. | No confundir plausibilidad o mejoría no cegada con eficacia establecida. [26,30,31] |
Es una clasificación editorial, no una evaluación GRADE propia.
Sueño y ritmos: una necesidad con evaluación propia
La referencia general de sueño entre 13–18 años es 8–10 horas por día. Interesa conocer horarios reales, somnolencia, ronquido, despertares y dificultad para conciliar, además de cómo influyen responsabilidades, pantallas, cafeína y medicación. No se interpreta todo cansancio como TDAH ni se resuelve un insomnio persistente repitiendo «acuéstate antes». [22]
Propuesta adaptable: preparar con antelación una transición nocturna y escoger un cambio sostenible. Puede ser reducir la prolongación del trabajo o separar el teléfono del lugar de descanso. Un registro breve sirve para evaluar, no para controlar cada minuto del joven.
La ficha española de Slenyto, melatonina de liberación prolongada, contempla el insomnio de 6–17 años asociado a TDAH cuando la higiene del sueño ha sido insuficiente. Esa indicación corresponde a un medicamento y problema concretos: no convierte cualquier suplemento de melatonina en equivalente ni trata por sí sola los síntomas nucleares del TDAH. Requiere evaluación y revisión de efecto e interacciones. [23]
Movimiento sin convertirlo en otro examen
La OMS recomienda para 5–17 años un promedio de al menos sesenta minutos diarios de actividad moderada o intensa a lo largo de la semana, adaptado a salud y capacidades. Es una recomendación general, no una dosis que garantice remisión del TDAH. [24]
Puede elegirse una actividad que resulte agradable y sea viable. Ejemplo ilustrativo: introducir una pausa de movimiento antes de retomar una tarea, observando si facilita continuar. No demuestra que el adolescente deba «agotarse» para portarse bien. Si hay lesión, ejercicio compulsivo o restricción alimentaria, el plan necesita otra valoración.
Alimentación suficiente y flexible
Conviene revisar regularidad, variedad y apetito, especialmente si el tratamiento dificulta comer. La solución no es culpabilizar al joven por olvidar una comida ni imponer una dieta de adelgazamiento. Los ajustes se eligen con el equipo cuando existen dificultades de crecimiento, selectividad o sospecha de trastorno alimentario. [4,6]
Las dietas de exclusión no se recomiendan automáticamente para todos los casos. Una posible relación con alimentos debe examinarse de manera ordenada, con apoyo nutricional cuando proceda, sin eliminar grupos amplios por un test comercial o una lista de internet. Una alergia o enfermedad diagnosticada conserva su tratamiento propio. [4]
Propuesta cotidiana: facilitar una opción de comida disponible y un recordatorio acordado puede ser más útil que añadir otra aplicación. La medida debe ayudar a nutrirse, no convertirse en una vigilancia del cuerpo.
Cafeína, bebidas energéticas y otras sustancias
AESAN desaconseja las bebidas energéticas en adolescentes. Deben revisarse también productos para entrenar, café y otras fuentes de estimulantes, especialmente si hay insomnio, palpitaciones o tratamiento farmacológico. No son una forma segura de «automedicarse» para estudiar. [25]
Preguntar por cannabis, nicotina, alcohol u otras sustancias requiere una conversación sin humillación. Importan frecuencia, función y temporalidad. Una sensación subjetiva de concentración o relajación no demuestra que el producto trate el trastorno. [3,6]
Micronutrientes y omega-3: matices antes de recomendar
Hierro, vitamina D, B12 u otros nutrientes pueden necesitar estudio por historia, dieta restrictiva o signos clínicos. Corregir una carencia es distinto de suponer que todo TDAH responde a una mezcla de vitaminas. No se deriva de estos trabajos un panel analítico universal.
El ensayo MADDY, con 135 niños de 6–12 años aleatorizados y 126 en el análisis modificado, encontró mayor respuesta global valorada por clínicos con micronutrientes, pero no una diferencia significativa en el resultado compuesto parental. Eran niños con TDAH e irritabilidad, no una muestra adolescente. El resultado merece investigación, sin justificar cualquier fórmula o suplementación rutinaria de 13–17 años. [27]
La revisión Cochrane de omega-3 y otros ácidos grasos poliinsaturados no aporta respaldo consistente para mejorar los síntomas nucleares mediante suplementación rutinaria. Esto no niega el valor de una alimentación suficiente ni establece que todos los productos sean idénticos. [26]
Azafrán y otras propuestas de fitoterapia
El ensayo de Baziar y colaboradores comparó azafrán y metilfenidato en 54 participantes de 6–17 años durante seis semanas, con 50 completadores. No encontró diferencias significativas entre grupos. Al no incluir placebo ni establecer una demostración formal de equivalencia, no permite concluir que ambos tratamientos sean intercambiables o tengan igual seguridad prolongada. [28]
El estudio español de Blasco-Fontecilla y colaboradores, de 63 participantes de 7–17 años, fue no aleatorizado. Sus resultados son preliminares y el artículo declara intereses comerciales relacionados con un suplemento con azafrán. Esto exige una lectura crítica, no una descalificación automática ni una recomendación comercial. [29]
Las propuestas con otras plantas requieren revisar datos pediátricos, composición, calidad e interacciones. «Natural» no garantiza inocuidad y los extractos no son equivalentes a utilizar una especia culinaria. No se propone sustituir un tratamiento útil sin evaluación. [32]
Microbiota, intestino-cerebro y psiconeuroinmunología
La investigación sobre vías inmunes, metabólicas y nerviosas puede aportar hipótesis, pero no identifica por sí sola la causa del TDAH de una persona. Atender dolor, estreñimiento o necesidades digestivas es pertinente; diagnosticar el trastorno mediante un perfil comercial de microbiota es otra afirmación que estos datos no sostienen.
El metaanálisis de Yan y colaboradores, 2026, reunió nueve ensayos y 482 participantes, con intervenciones de ocho a doce semanas. No encontró mejoría clara de los resultados nucleares de TDAH; algunas señales en escalas amplias fueron exploratorias e inconsistentes entre medidas. No establece una cepa o producto universal ni justifica reemplazar la atención habitual. [30]
Neurofeedback, mindfulness y tecnologías
El metaanálisis de Westwood y colaboradores, publicado en volumen de 2025, no encontró beneficio significativo del neurofeedback en la medida global de síntomas con evaluadores probablemente cegados. Hubo señales pequeñas en análisis de protocolos establecidos, pero la muestra reunía edades y diseños diferentes. No respalda prometer «normalización cerebral» ni utilizarlo como sustituto autónomo garantizado. [31]
Prácticas breves de atención plena, música o actividades corporales pueden incorporarse si resultan aceptables y tienen un objetivo concreto. La evidencia complementaria es heterogénea; disfrutar de una actividad y demostrar eficacia sobre TDAH son cuestiones distintas. [32]
Propuesta de seguimiento: elegir una intervención, acordar qué se espera mejorar y revisar beneficio, molestias, coste y esfuerzo. También debe ser posible dejar de hacer lo que no ayuda. Un enfoque integrativo útil facilita participar en la vida, no añade nuevas razones para sentirse insuficiente.
Familia e instituto: apoyar sin sustituir la autonomía
Acuerdos que se puedan practicar
Propuesta de conversación: «Veo que empezar esta tarea está siendo difícil. Quiero entender qué paso te bloquea y acordar una ayuda que puedas usar sin que tengamos que discutir cada tarde».
La frase es ilustrativa, no una técnica validada por separado. Puede acompañarse de un acuerdo concreto: quién recuerda, cuándo se revisa y qué decide el joven. Ayudar no exige que el adulto haga el trabajo; ganar autonomía tampoco implica retirar de golpe todo apoyo.
Resulta útil separar el problema de la identidad. «Falta entregar este trabajo» describe algo que puede resolverse; «eres un desastre» convierte una dificultad en una etiqueta. Los acuerdos pueden revisarse en un momento tranquilo, dejando espacio para conversaciones que no giren alrededor del rendimiento.
Apoyos educativos con objetivos y revisión
| Situación ilustrativa | Apoyo posible | Qué revisar |
|---|---|---|
| Instrucciones extensas o dispersas | Aclarar los pasos esenciales y dejar una referencia accesible. | Comprensión y realización, no solo si el joven asentía al escucharlas. |
| Proyectos con una fecha lejana | Acordar entregas intermedias y un primer paso visible. | Si disminuye la acumulación o se está añadiendo una carga de registros. |
| Distracción en clase | Ajustar el entorno y facilitar una señal discreta para retomar. | Participación y aprendizaje, sin exposición pública del diagnóstico. |
| Exámenes y tareas escritas | Valorar claridad, formato y ajustes pertinentes a las necesidades reales. | Qué dificultad se está compensando; no dar por hecho un derecho o adaptación idéntica para todos. |
| Olvidos de material | Simplificar dónde se guarda y comprobar el sistema durante un periodo acordado. | Si ayuda a la autonomía y cuándo puede reducirse el apoyo. |
| Conflictos o interrupciones | Anticipar acuerdos, practicar reparación y ofrecer retroalimentación concreta. | Relación, seguridad y capacidad de participar, no únicamente silencio. |
Son propuestas, no prestaciones automáticas por diagnóstico. La intervención educativa y la evaluación clínica responden a preguntas relacionadas, pero diferentes. En Cataluña, los EAP asesoran a centros, alumnado y familias, valoran necesidades educativas y coordinan apoyos. La información compartida debe ser pertinente y respetuosa. [33]
Relaciones, vida digital y responsabilidades crecientes
Puede pactarse un espacio de trabajo con menos notificaciones, una forma sencilla de recordar citas o una preparación previa de desplazamientos. Son ejemplos de apoyos, no productos imprescindibles ni la obligación de utilizar varias aplicaciones.
También conviene conversar sobre decisiones relacionadas con sustancias, sexualidad, dinero, movilidad o medicamentos, sin presumir que todo adolescente con TDAH actuará de forma arriesgada. La prevención se adapta al desarrollo y a la situación real. Comprender consecuencias y ensayar alternativas es distinto de restringir toda independencia. [3,6]
Cuándo consultar y cómo preparar la visita
No esperar al fracaso escolar
Conviene solicitar valoración cuando las dificultades se repiten, afectan a varias áreas o generan un esfuerzo y conflicto difíciles de sostener. Las buenas notas no obligan a descartar el problema y una mala evaluación académica tampoco exige medicación. La consulta puede ordenar hipótesis y necesidades aunque finalmente no se confirme TDAH. [1,3]
Para prepararla resultan útiles la evolución, informes relevantes, ejemplos de distintos entornos y una lista completa de tratamientos y suplementos. Añadir horarios de sueño y lo que el adolescente desea mejorar permite plantear objetivos más amplios que subir una nota.
Mensaje al joven: no necesitas llegar con una explicación perfecta. Puedes empezar por una tarea que te cueste o por una situación en la que sientas que los demás no te entienden. También puedes preguntar cómo se manejará tu privacidad antes de contar detalles.
Preparar el cambio de etapa asistencial
Al acercarse a los dieciocho años conviene revisar quién continuará el seguimiento, qué información necesita el joven y cómo gestionará citas y tratamiento. No debe interpretarse el cambio administrativo como una orden de suspender la medicación o perder apoyos. La evolución exige revisar necesidades, no mantener o retirar todo automáticamente. [4,36]
Preguntas frecuentes
¿Puede tener TDAH aunque saque buenas notas?
¿Si se concentra con videojuegos significa que no tiene TDAH?
¿El TDAH puede empezar de repente a los quince años?
¿El número de síntomas cambia a los diecisiete años?
En el marco DSM, el umbral pasa de seis a cinco síntomas del dominio correspondiente a partir de los diecisiete años. Siguen siendo necesarios los demás criterios; no es una forma de diagnosticar por una resta. [2]
¿Hay que hacer obligatoriamente una prueba de ordenador o una resonancia?
¿En las chicas se presenta siempre sin hiperactividad?
¿Necesita siempre medicación?
¿La medicación debería dejarlo más callado o cambiar su personalidad?
¿Los medicamentos no estimulantes no afectan al corazón?
¿Puede prestar una pastilla a un amigo que tiene exámenes?
No. Una prescripción es individual y compartir estimulantes puede causar daños. Debe poder hablar de esas presiones y disponer de una conservación segura, sin interpretar la conversación como una acusación. [37]
¿La melatonina trata el TDAH?
No trata sus síntomas nucleares. Una formulación medicinal de liberación prolongada contempla el insomnio asociado a TDAH entre 6–17 años bajo condiciones específicas. El problema de sueño y el producto necesitan valoración propia. [23]
¿Azafrán, omega-3 o probióticos pueden sustituir el tratamiento?
¿Se puede evaluar o tratar online?
Fuentes y lecturas clínicas
Las citas numéricas remiten a estas referencias. Se distinguen guías, estudios, fichas técnicas y normativa. La fecha de consulta no convierte fuentes históricas en investigaciones nuevas. El registro del paquete identifica el acceso efectivo y las limitaciones documentales.
- National Institute of Mental Health. Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder: What You Need to Know.
Presentación, desarrollo, diagnóstico y orientación general. No guía regulatoria española; no utilizar sus afirmaciones farmacológicas estadounidenses como autorizaciones en España.
Fuente: https://www.nimh.nih.gov/health/publications/attention-deficit-hyperactivity-disorder-what-you-need-to-know - Centers for Disease Control and Prevention. Clinical Care of ADHD in Children; Diagnosing ADHD.
Criterios, varios entornos, inicio antes de doce años y umbral de síntomas desde los diecisiete. No es un instrumento de autodiagnóstico ni una nueva validación española.
Fuente: https://www.cdc.gov/adhd/hcp/clinical-care/index.html
Fuente complementaria del registro original o institución: https://www.cdc.gov/adhd/diagnosis/index.html - Wolraich ML, et al. Clinical Practice Guideline for the Diagnosis, Evaluation, and Treatment of Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder in Children and Adolescents. Pediatrics. 2019;144(4):e20192528.
Evaluación, comorbilidades, tratamiento y atención específica de adolescentes. Guía estadounidense de 2019; consulta actual no la convierte en una guía nueva de 2026.
DOI: 10.1542/peds.2019-2528.
Fuente: https://publications.aap.org/pediatrics/article/144/4/e20192528/81590/Clinical-Practice-Guideline-for-the-Diagnosis
Fuente complementaria del registro original o institución: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31570648/ - National Institute for Health and Care Excellence. Attention deficit hyperactivity disorder: diagnosis and management. NG87. Recomendaciones y actualizaciones.
Diagnóstico, decisiones compartidas, ajustes, elección terapéutica, seguimiento y transición. No se afirma una lectura integral de todo el documento. Edad de recomendaciones británicas no equivale a edad autorizada en CIMA.
Fuente: https://www.nice.org.uk/guidance/ng87/chapter/recommendations
Fuente complementaria del registro original o institución: https://www.nice.org.uk/guidance/ng87/chapter/Update-information - Bélanger SA, et al. Canadian Paediatric Society. ADHD in children and youth: Part 1—Etiology, diagnosis, and comorbidity. 2018; reafirmado en enero de 2024.
Evaluación pediátrica, evolución, información de varios contextos y diagnóstico diferencial. No estudio exclusivo de 13–17 años ni normativa española.
Fuente: https://cps.ca/en/documents/position/adhd-etiology-diagnosis-and-comorbidity - Feldman ME, Charach A, Bélanger SA. Canadian Paediatric Society. ADHD in children and youth: Part 2—Treatment. 2018; reafirmado en enero de 2024.
Plan multimodal, habilidades, familia, elección y seguimiento de tratamiento. La farmacología canadiense se contrasta con fichas españolas; ejemplos del manuscrito son propuestas propias.
Fuente: https://cps.ca/en/documents/position/adhd-2-treatment - Pérez-Crespo L, Canals-Sans J, Suades-González E, Guxens M. Temporal trends and geographical variability of the prevalence and incidence of attention deficit/hyperactivity disorder diagnoses among children in Catalonia, Spain. Scientific Reports. 2020;10:6397.
Población de 4–17 años; datos catalanes de 2009–2017, prevalencia registrada en 2017. 4,06 % conjunto y 7,28 % de 13–17 son diagnósticos registrados históricos; no prevalencia española contemporánea.
DOI: 10.1038/s41598-020-63342-8.
Fuente: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7156473/ - Boletín Oficial del Estado. Ley 41/2002, de 14 de noviembre. Artículos 7–9.
Intimidad, información, consentimiento y representación. La regla desde dieciséis años tiene excepciones; la situación concreta requiere juicio clínico y jurídico.
Fuente: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2002-22188 - National Institute for Health and Care Excellence. Digital technologies for assessing attention deficit hyperactivity disorder (ADHD). HTG729, anteriormente DG60. 2024.
QbTest entre 6–17 años como ayuda junto a evaluación clínica estándar. No prueba autónoma, requisito español ni validación de cualquier test digital.
Fuente: https://www.nice.org.uk/guidance/htg729/chapter/1-Recommendations
Fuente complementaria del registro original o institución: https://www.nice.org.uk/guidance/htg729/chapter/2-The-diagnostic-tests - Sprich SE, Safren SA, Finkelstein D, Remmert JE, Hammerness P. A randomized controlled trial of cognitive behavioral therapy for ADHD in medication-treated adolescents. Journal of Child Psychology and Psychiatry. 2016;57(11):1218–1226.
46 adolescentes de 14–18 años medicados, TCC frente a espera con cruce posterior. Comparador de espera, tamaño pequeño; no extrapolar a todas las modalidades ni etapas.
DOI: 10.1111/jcpp.12549.
Fuente: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26990084/ - Haugan ALJ, et al. Cognitive behavioural group therapy as addition to psychoeducation and pharmacological treatment for adolescents with ADHD symptoms and related impairments: a randomised controlled trial. BMC Psychiatry. 2022;22:375.
100 participantes con evaluación basal, 14–18 años; 66 % TDAH y 34 % subumbral. Método menciona 102 aleatorizados y dos retiradas antes del análisis; no se concilia con el rótulo posterior de 100 aleatorizados. Sin beneficio añadido significativo del programa concreto.
DOI: 10.1186/s12888-022-04019-6.
Fuente: https://link.springer.com/article/10.1186/s12888-022-04019-6 - Sibley MH, et al. Parent–Teen Behavior Therapy + Motivational Interviewing for Adolescents With ADHD. Journal of Consulting and Clinical Psychology. 2016;84(8):699–712.
128 jóvenes de 11–15 años; STAND frente a atención habitual; evaluación al final y a seis meses. Mejorías en determinados resultados; mantenimiento desigual y resultados escolares menos sólidos. No representa toda la adolescencia tardía.
DOI: 10.1037/ccp0000106.
Fuente: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4949080/
Fuente complementaria del registro original o institución: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27077693/ - Cortese S, et al. Comparative efficacy and tolerability of medications for attention-deficit hyperactivity disorder in children, adolescents, and adults: a systematic review and network meta-analysis. The Lancet Psychiatry. 2018;5(9):727–738.
Comparación de medicamentos por edades, eficacia y tolerabilidad, principalmente a corto plazo. No evidencia de seguridad indefinida ni respuesta universal; no cambia indicaciones de CIMA.
DOI: 10.1016/S2215-0366(18)30269-4.
Fuente: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30097390/ - Storebø OJ, et al. Methylphenidate for children and adolescents with attention deficit hyperactivity disorder (ADHD). Cochrane Database of Systematic Reviews. 2025;12:CD009885.
Versión publicada el 4/12/2025; 212 ensayos y búsqueda descrita hasta marzo de 2022. No presentar como nueva búsqueda hasta 2025. Certeza muy baja por sesgo, cegamiento y duración; beneficio sintomático no implica mejora demostrada de todos los desenlaces.
DOI: 10.1002/14651858.CD009885.pub4.
Fuente: https://www.cochrane.org/evidence/CD009885_methylphenidate-effective-treatment-children-and-adolescents-attention-deficit-hyperactivity - Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. CIMA. Ficha técnica de Concerta —metilfenidato—. Registro 65148.
Indicación, contraindicaciones, interacciones y vigilancia de esta presentación. No extrapolar instrucciones entre formulaciones; el manuscrito no contiene dosis.
Fuente: https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/65148/FichaTecnica_65148.html - Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. CIMA. Ficha técnica de Elvanse —lisdexanfetamina—. Registro 77642.
Desde seis años con respuesta previa clínicamente inadecuada a metilfenidato; programa completo y seguimiento. Conservar condiciones de uso. La ficha también contiene información adulta, no trasladada como pauta a adolescentes.
Fuente: https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/77642/FichaTecnica_77642.html - Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. CIMA. Ficha técnica de Atomoxetina Macleods. Registro 84535.
TDAH desde seis años; seguridad, interacción CYP2D6 y vigilancia. No estimulante no equivale a ausencia de efectos cardiovasculares; sin pautas individuales.
Fuente: https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/84535/FT_84535.html - Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. CIMA. Ficha técnica de Intuniv —guanfacina de liberación prolongada—. Registro 1151040002.
TDAH 6–17 cuando estimulantes no son adecuados, no se toleran o son ineficaces. Vigilar sedación, presión y pulso, interacciones y retirada; no se informa financiación ni disponibilidad comercial.
Fuente: https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/1151040002/FichaTecnica_1151040002.html - Farhat LC, et al. Comparative cardiovascular safety of medications for attention-deficit hyperactivity disorder in children, adolescents, and adults: a systematic review and network meta-analysis. The Lancet Psychiatry. 2025;12(5):355–365.
102 ensayos; efectos hemodinámicos de distintos medicamentos, edades mixtas y seguimientos principalmente breves. No demuestra seguridad cardiovascular prolongada ni que todos los efectos individuales sean pequeños.
DOI: 10.1016/S2215-0366(25)00062-8.
Fuente: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40203844/
Fuente complementaria del registro original o institución: https://www.southampton.ac.uk/news/2025/04/new-study-investigates-effects-of-adhd-medications-on-the-heart.page - Zhang L, et al. ADHD drug treatment and risk of suicidal behaviours, substance misuse, accidental injuries, transport accidents, and criminality: emulation of target trials. BMJ. 2025;390:e083658.
148.581 personas suecas de 6–64 años, registros 2007–2020, desenlaces a dos años. No asignación aleatoria ni estimación exclusiva para 13–17; asociaciones ajustadas no prueban causalidad. No todos los resultados fueron significativos.
DOI: 10.1136/bmj-2024-083658.
Fuente: https://www.bmj.com/content/390/bmj-2024-083658
Fuente complementaria del registro original o institución: https://bmjgroup.com/adhd-medication-linked-to-reduced-risk-of-suicide-drug-abuse-transport-accidents-and-criminal-behaviour/ - Zhang L, Li L, Andell P, et al. Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder Medications and Long-Term Risk of Cardiovascular Diseases. JAMA Psychiatry. 2024;81(2):178–187. Publicación online: 22/11/2023.
Población sueca de 278.027 personas, 6–64 años; exposición acumulada y enfermedad cardiovascular. Asociación especialmente con hipertensión y enfermedad arterial; posible confusión residual. No demuestra causalidad ni permite estimar riesgo individual.
DOI: 10.1001/jamapsychiatry.2023.4294.
Fuente: https://jamanetwork.com/journals/jamapsychiatry/fullarticle/2811812 - Paruthi S, et al. American Academy of Sleep Medicine. Consenso sobre duración del sueño en población pediátrica. 2016.
Referencia general de 8–10 horas por 24 horas entre 13–18 años. No dosis terapéutica del TDAH ni recomendación exacta individual; no reanálisis del consenso.
Fuente: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5078711/ - Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. CIMA. Ficha técnica de Slenyto —melatonina de liberación prolongada—. Registro 1181318005.
Insomnio asociado a TDAH entre 6–17 años cuando higiene del sueño insuficiente. No indicación para síntomas nucleares ni equivalencia de cualquier complemento de melatonina; sin dosificación.
Fuente: https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/1181318005/FT_1181318005.html - Organización Mundial de la Salud, Región Europea. Physical activity.
Actividad física en 5–17 años: promedio semanal equivalente a sesenta minutos diarios. Recomendación general, adaptada a salud y capacidades; no protocolo para remisión de TDAH.
Fuente: https://www.who.int/europe/news-room/fact-sheets/item/physical-activity - Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Recomendaciones de consumo de bebidas energéticas. 2022.
Desaconseja bebidas energéticas en adolescentes. No se afirma el estado de una prohibición legal ni una cantidad universalmente segura.
Fuente: https://www.aesan.gob.es/actualidad/actualidad-noticias/recomendaciones_bebidas_energeticas - Gillies D, Leach MJ, Perez Algorta G. Polyunsaturated fatty acids (PUFA) for attention deficit hyperactivity disorder (ADHD) in children and adolescents. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2023;CD007986.
Suplementos de ácidos grasos poliinsaturados en población pediátrica. Resultados dependientes de desenlace; no respaldo consistente para suplementación rutinaria de síntomas nucleares.
DOI: 10.1002/14651858.CD007986.pub3.
Fuente: https://www.cochrane.org/evidence/CD007986_polyunsaturated-fatty-acids-pufa-supplements-attention-deficit-hyperactivity-disorder-adhd-children - Johnstone JM, et al. Micronutrients for Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder in Youths: A Placebo-Controlled Randomized Clinical Trial. Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry. 2022;61(5):647–661.
MADDY: 135 aleatorizados, 126 en análisis modificado, niños de 6–12 con TDAH e irritabilidad, ocho semanas. Beneficio global clínico, no diferencia significativa en compuesto parental; fuera de la franja 13–17 de esta guía.
DOI: 10.1016/j.jaac.2021.07.005.
Fuente: https://www.em-consulte.com/article/1512971/micronutrients-for-attention-deficithyperactivity-
Fuente complementaria del registro original o institución: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34303786/ - Baziar S, et al. Crocus sativus L. Versus Methylphenidate in Treatment of Children with Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder: A Randomized, Double-Blind Pilot Study. Journal of Child and Adolescent Psychopharmacology. 2019;29(3):205–212.
54 participantes 6–17 años, 50 completadores, seis semanas; azafrán frente a metilfenidato. Sin placebo y sin demostración formal de equivalencia; ausencia de diferencia no acredita intercambiabilidad ni seguridad prolongada.
DOI: 10.1089/cap.2018.0146.
Fuente: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30741567/ - Blasco-Fontecilla H, et al. Effectivity of Saffron Extract (Saffr’Activ) on Treatment for Children and Adolescents with Attention Deficit/Hyperactivity Disorder (ADHD): A Clinical Effectivity Study. Nutrients. 2022;14(19):4046.
63 participantes de 7–17 años; 27 metilfenidato y 36 azafrán. No aleatorizado, no equivalencia probada; conflicto comercial declarado relacionado con suplemento con azafrán.
DOI: 10.3390/nu14194046.
Fuente: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36235697/ - Yan Y, Wu H, Han M, Zhao L, Mao SS. Probiotic Supplementation in Children and Adolescents with ADHD: A Systematic Review and Meta-Analysis of ADHD-Related and Emotional-Behavioral Outcomes. Nutrients. 2026;18(14):2357.
Nueve ensayos, 482 participantes, ocho a doce semanas. Resultados nucleares sin beneficio claro; señales exploratorias dependientes del instrumento, algunas impulsadas por un único estudio. No protocolo individual ni diagnóstico por microbiota.
DOI: 10.3390/nu18142357.
Fuente: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42514426/ - Westwood SJ, et al. Neurofeedback for Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder: A Systematic Review and Meta-Analysis. JAMA Psychiatry. 2025;82(2):118–129.
38 ensayos, 2.472 participantes de 5–40 años; resultado principal con evaluadores probablemente cegados. Resultado principal global no significativo; señal pequeña en protocolos establecidos. No equivalencia de toda tecnología ni prueba de inutilidad individual absoluta.
DOI: 10.1001/jamapsychiatry.2024.3702.
Fuente: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39661381/ - National Center for Complementary and Integrative Health. Attention-Deficit Hyperactivity Disorder at a Glance.
Límites de evidencia y seguridad de enfoques complementarios. No sustituye estudios específicos recientes ni autoriza productos pediátricos; no se utiliza su cifra histórica estadounidense de prevalencia.
Fuente: https://www.nccih.nih.gov/health/attention-deficit-hyperactivity-disorder-at-a-glance - Generalitat de Catalunya. XTEC. Equips d’assessorament i orientació psicopedagògica —EAP—.
Asesoramiento, identificación de necesidades, orientación y coordinación. No prestaciones automáticas por diagnóstico ni servicios propios de la consulta.
Fuente: https://xtec.gencat.cat/ca/serveis/sez/eap/ - Ministerio de Sanidad. 024. Línea de atención a la conducta suicida.
Conducta suicida, allegados y distinción respecto a emergencias 112. No línea general de TDAH ni sustituto de evaluación necesaria.
Fuente: https://www.sanidad.gob.es/linea024/home.htm - Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 1015/2009, de 19 de junio. Artículo 13.
Uso de medicamentos en condiciones distintas a las autorizadas. No autorización general por evidencia extranjera ni decisión aplicable sin valoración individual.
Fuente: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2009-12002 - Sibley MH, et al. Variable Patterns of Remission From ADHD in the Multimodal Treatment Study of ADHD. American Journal of Psychiatry. 2022;179:142–151.
Evolución variable de una cohorte del MTA, desde infancia a adultez joven. Selección clínica original y definiciones de remisión; no destino individual ni porcentaje universal para todos los diagnósticos.
DOI: 10.1176/appi.ajp.2021.21010032.
Fuente: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8810708/ - US Food and Drug Administration. FDA updating warnings to improve safe use of prescription stimulants used to treat ADHD and other conditions. Comunicación de mayo de 2023.
No compartir, almacenamiento seguro y vigilancia de uso indebido de estimulantes. No descripción de legislación española ni afirmación de que todo uso terapéutico cause adicción.
Fuente: https://www.fda.gov/drugs/drug-safety-communications/fda-updating-warnings-improve-safe-use-prescription-stimulants-used-treat-adhd-and-other-conditions
Revisión y mantenimiento
Historial de revisión: — Dr. Marc Agraz: revisión clínica humana y aprobación para publicación.
Revisar periódicamente indicaciones y alertas de CIMA, recomendaciones de diagnóstico y tratamiento, evidencia específica de adolescencia y recursos asistenciales. Los resultados de la búsqueda narrativa no sustituyen una guía de práctica clínica ni una valoración individual. La fecha documental no modifica por sí sola la fecha original de una página existente.
Comprender las dificultades para recuperar posibilidades
Una valoración individual permite ordenar la historia, distinguir necesidades y construir un plan con el adolescente y su entorno. El propósito es facilitar su vida y su autonomía, no reducirlo a un diagnóstico o una nota.
atención psiquiátrica presencial en Lleida y online cuando el caso y la metodología lo permiten; coordinación o derivación para necesidades psicológicas, pediátricas y educativas según la situación. La modalidad online no sustituye exploraciones o controles necesarios.
Información sanitaria: esta página es informativa y no sustituye una valoración individual. No inicie, suspenda ni modifique medicamentos, suplementos o dietas a partir del texto. La evaluación y el tratamiento se adaptan al desarrollo, la salud y las circunstancias. La consulta programada no sustituye la atención urgente.