⚖️🧠 Psiquiatría forense · Contingencia profesional · Mutua · Nexo causal laboral
Cuando la mutua dice “esto no es laboral”
Hay una frase que muchos trabajadores escuchan después de un accidente, una crisis de ansiedad en el trabajo,
un episodio traumático o una lesión agravada por su puesto:
“Esto no es laboral. Es enfermedad común.”
Y, de golpe, lo que parecía un problema médico se convierte en un problema jurídico, económico y probatorio.
En 45 segundos: si la mutua no acepta una contingencia profesional, el caso no termina ahí. Pero lo que se aporte al expediente importa mucho.
- La diferencia entre contingencia común y contingencia profesional puede afectar a asistencia, prestación económica, sujeto responsable, recargo de prestaciones y futuras reclamaciones.
- El artículo 156 de la Ley General de la Seguridad Social define el accidente de trabajo como la lesión sufrida con ocasión o por consecuencia del trabajo y recoge la presunción de laboralidad en tiempo y lugar de trabajo.
- El procedimiento de determinación de contingencia está regulado en el artículo 6 del Real Decreto 1430/2009.
- En salud mental, una baja por ansiedad, depresión, TEPT, crisis de pánico, burnout o trastorno adaptativo no debe calificarse automáticamente como “problema personal”. Hay que analizar el nexo causal.
- El peritaje psiquiátrico no promete resultados: ordena clínicamente el caso, analiza antecedentes, cronología, causalidad, impacto funcional y consistencia documental.
2 Qué significa contingencia profesional
3 Por qué la mutua puede decir no
4 Por qué importa reconocerla
5 Qué hacer si la mutua no acepta
6 Dónde encaja el peritaje
7 Baja por ansiedad
8 Lesión orgánica y daño psíquico
9 FAQ
10 Fuentes
La diferencia entre contingencia común y contingencia profesional no es un detalle administrativo.
Puede cambiar quién asume la asistencia, qué prestación se cobra, qué responsabilidades se activan,
si existe posibilidad de recargo de prestaciones, si se abre la puerta a una reclamación por daños y perjuicios
y, sobre todo, si el sistema reconoce que el daño no apareció “porque sí”, sino con ocasión o por consecuencia del trabajo.
En salud mental, la situación es todavía más delicada. Una baja por ansiedad, depresión, trastorno adaptativo,
estrés postraumático, burnout, mobbing o crisis de pánico muchas veces se intenta encajar como algo “personal”,
“previo” o “común”. Pero la realidad clínica y jurídica es más compleja:
el trabajo puede desencadenar, agravar o consolidar un daño psíquico.
Aquí entra el valor del peritaje psiquiátrico: no para “forzar” una conclusión, sino para ordenar clínicamente el caso,
analizar el nexo causal y traducir el sufrimiento a lenguaje médico‑legal defendible.
1) Por qué este tema es tan importante ahora
La salud mental laboral ya no es un asunto secundario. La OIT ha situado en 2026 el foco del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo en los riesgos psicosociales y la salud mental en el trabajo.
Eurofound define estos riesgos como aspectos del diseño, organización y contexto social del trabajo capaces de causar daño psicológico o físico.
OIT 2026
Cuando los factores psicosociales dañan a las personas trabajadoras, deben abordarse como riesgos laborales reales, junto a los físicos, químicos o biológicos.
Eurofound
Los riesgos psicosociales incluyen diseño y gestión del trabajo, contexto social y organización, con potencial de producir daño psicológico o físico.
España
El Plan de Acción de Salud Mental 2025‑2027 prevé una guía para identificar problemas de salud mental relacionados con el trabajo y vigilar a trabajadores expuestos a riesgos psicosociales.
En los tribunales, el debate también se mueve. En abril de 2026, Cinco Días analizó una sentencia del TSJ de Galicia que confirmó una incapacidad temporal por trastorno de ansiedad generalizada como accidente de trabajo, aunque no hubiera una declaración formal de mobbing.
La clave no fue la etiqueta “acoso”, sino el vínculo causal razonable entre un conflicto laboral intenso acreditado y la ansiedad que motivó la baja.
Mensaje práctico: no todo malestar laboral es contingencia profesional. Pero tampoco todo daño psíquico debe calificarse automáticamente como enfermedad común. La diferencia la marca la prueba.
2) Qué significa realmente “contingencia profesional”
En términos sencillos, una baja puede derivar de varios escenarios:
Contingencia común
Cuando el origen se considera ajeno al trabajo. Puede ser enfermedad común o accidente no laboral.
Accidente de trabajo
Cuando la lesión ocurre con ocasión o por consecuencia del trabajo. El artículo 156 de la LGSS incluye también ciertas enfermedades no profesionales si se prueba su causa laboral.
Enfermedad profesional
Cuando la enfermedad está incluida en el cuadro oficial y se produce por exposición laboral específica.
Agravación de estado previo
Cuando una patología previa se agrava por una lesión o hecho laboral. Los antecedentes importan, pero no siempre excluyen el origen profesional.
La LGSS establece una presunción importante: salvo prueba en contrario, se consideran accidente de trabajo las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar de trabajo.
Esta presunción no resuelve todos los casos, pero obliga a no ignorar el contexto laboral.
3) Por qué la mutua puede decir “esto es común”
La mutua puede negar la contingencia profesional por múltiples razones. Algunas pueden ser razonables; otras, discutibles.
En la práctica, suelen aparecer argumentos como estos:
- “No hay accidente claro.”
- “El trabajador tenía antecedentes.”
- “La ansiedad es personal.”
- “No existe acoso reconocido.”
- “El dolor ya existía antes.”
- “No consta relación directa con el puesto.”
- “No hubo testigos.”
- “El episodio ocurrió fuera del centro de trabajo.”
- “El diagnóstico no es compatible con accidente laboral.”
- “La patología orgánica no se puede atribuir al trabajo.”
A veces la mutua tiene razón: no todo problema médico que aparece mientras una persona trabaja es automáticamente laboral.
Pero otras veces el error está en plantear el caso de forma demasiado simple.
Antecedentes no siempre excluyen nexo
Una persona puede tener antecedentes de ansiedad y, aun así, sufrir una descompensación claramente precipitada por un conflicto laboral objetivable.
La agravación también importa
Una lesión previa de espalda, un dolor crónico o una vulnerabilidad psiquiátrica pueden agravarse de forma relevante tras una sobrecarga, accidente o dinámica laboral concreta.
Un ejemplo reciente: en mayo de 2026, el Tribunal Supremo consideró accidente laboral el infarto sufrido por una teletrabajadora en su domicilio al aplicar la presunción de laboralidad del artículo 156.3, destacando que no se había aportado prueba suficiente para destruir esa presunción.
4) Por qué importa tanto que sea profesional y no común
Reconocer una contingencia profesional no es solo “poner otro nombre” a la baja. Puede tener consecuencias sanitarias, económicas y jurídicas.
Prestación económica
En accidente de trabajo o enfermedad profesional, el subsidio de incapacidad temporal se abona desde el día siguiente al de la baja, con el salario íntegro del día de la baja a cargo del empresario.
Cotización previa
La LGSS establece que no se exigirán períodos previos de cotización para prestaciones derivadas de accidente o enfermedad profesional, salvo disposición legal expresa.
Recargo de prestaciones
Si el daño deriva de falta de medidas de seguridad o salud laboral, el recargo puede aumentar prestaciones económicas entre un 30% y un 50%, según la gravedad de la falta.
Para el trabajador puede tener consecuencias económicas y sanitarias importantes.
Para la empresa, puede implicar responsabilidad preventiva.
Para la mutua, puede desplazar la obligación de cobertura.
Para el abogado, convierte el informe médico‑pericial en una pieza estratégica.
5) Qué hacer cuando la mutua no acepta la contingencia profesional
El mecanismo clave es el procedimiento de determinación de contingencia.
El Real Decreto 1430/2009, artículo 6, regula el procedimiento administrativo para determinar si una incapacidad temporal deriva de contingencia común o profesional.
-
Inicio del procedimiento
Puede iniciarse de oficio por el INSS o a solicitud del trabajador, su representante legal, la mutua, el servicio público de salud, Inspección de Trabajo o empresa colaboradora, según el caso. -
Aportación de documentación
La solicitud debe ir acompañada de informes, pruebas médicas y documentación necesaria para determinar la contingencia. -
Intervención de entidades implicadas
El INSS comunica el inicio al servicio público de salud, a la mutua o a la empresa colaboradora, y puede solicitar informes o realizar actuaciones complementarias. -
Resolución del INSS
La resolución debe determinar la contingencia, los efectos que correspondan y el sujeto responsable de las prestaciones económicas y sanitarias. -
Posibles efectos económicos
Si un proceso inicialmente tramitado como común se reconoce como profesional, pueden surgir diferencias económicas y reintegros conforme proceda.
Si la mutua dice “no”, el caso no termina ahí. Pero lo que se aporte al expediente importa mucho.
Cuando la mutua no acepta contingencia profesional: cómo ordenar la prueba

La contingencia profesional no se defiende solo con indignación: se defiende con método, prueba y nexo causal.
6) Dónde encaja el peritaje psiquiátrico
El peritaje psiquiátrico no sustituye al abogado ni al INSS.
Su función es otra: aportar una valoración técnica independiente sobre la relación entre el trabajo y el daño mental.
En estos procedimientos, un informe pericial puede ayudar a responder:
-
✓
¿Existe realmente un trastorno psiquiátrico?
No basta con decir “ansiedad” o “depresión”; hay que delimitar diagnóstico, gravedad y repercusión funcional.
-
✓
¿Cuándo empezó?
La cronología es esencial: inicio de síntomas, hechos laborales previos, consultas, bajas, tratamiento y evolución.
-
✓
¿Qué papel tuvo el trabajo?
Desencadenamiento, agravación o mantenimiento del cuadro deben analizarse con método clínico‑forense.
-
✓
¿Hay estado previo?
Los antecedentes no se niegan ni se ocultan: se integran para valorar nueva lesión, agravación o descompensación.
-
✓
¿Hay causas alternativas suficientes?
El peritaje debe explorar factores personales, médicos, familiares o externos que puedan explicar total o parcialmente el cuadro.
-
✓
¿Qué impacto funcional tiene?
Capacidad de trabajar, concentrarse, tolerar estrés, dormir, desplazarse, exponerse al puesto o sostener tareas.
Un informe asistencial puede decir “trastorno de ansiedad” o “episodio depresivo”, pero muchas veces no explica por qué ese cuadro deriva del trabajo.
En una determinación de contingencia, el diagnóstico sin nexo causal suele ser insuficiente.
7) Baja por ansiedad: el error de reducirlo todo a “problema personal”
Una de las áreas más conflictivas es la ansiedad.
Muchas bajas por ansiedad se califican inicialmente como enfermedad común. Y algunas lo son.
Pero otras pueden estar directamente relacionadas con el trabajo:
violencia laboral, acoso, trato vejatorio, presión extrema, exposición a eventos traumáticos, conflicto organizativo intenso,
cambios degradantes, aislamiento funcional, sobrecarga persistente, falta de medidas preventivas o estrés laboral objetivable.
La pregunta no es solo: “¿tiene ansiedad?”
La pregunta decisiva es:
¿por qué tiene ansiedad ahora, con esta intensidad, en este contexto, y qué papel causal tuvo el trabajo?
Desde el punto de vista pericial, esa conexión se construye con cronología, informes clínicos, registros de bajas,
informes de prevención, comunicaciones internas, testigos o datos contextuales, evolución sintomática, antecedentes y análisis diferencial.
8) Depresión, burnout y trastorno adaptativo: casos que suelen quedar mal probados
En depresión y trastorno adaptativo, el reto es aún más fino.
Una depresión puede estar vinculada a múltiples factores: historia personal, duelo, pareja, vulnerabilidad biológica, personalidad,
dolor crónico, problemas económicos, aislamiento, enfermedad médica o consumo de sustancias.
Error 1: atribuirlo todo al trabajo
Si el informe no justifica por qué el trabajo fue causa o factor relevante, el caso queda débil.
Error 2: descartar el trabajo por existir otros factores
Que existan factores personales o médicos no elimina automáticamente la posibilidad de desencadenamiento, agravación o descompensación laboral.
Un informe pericial sólido debe explicar esto sin dogmas, con una formulación clínica razonada.
9) Daño psíquico tras accidente laboral orgánico
No todo lo pericialmente relevante en salud mental empieza con mobbing o ansiedad laboral.
A veces empieza con una causa orgánica o traumática:
- caída en el trabajo;
- amputación;
- accidente de tráfico in itinere;
- agresión en el puesto;
- accidente con maquinaria;
- dolor crónico tras lesión;
- infarto en contexto laboral;
- exposición a un evento violento;
- lesión medular;
- quemadura;
- accidente biológico;
- diagnóstico médico derivado de exposición laboral.
En estos casos, aunque la causa inicial sea física, puede aparecer un daño psíquico secundario:
trastorno de estrés postraumático, depresión reactiva, fobia a reincorporarse al puesto, ansiedad anticipatoria,
alteración del sueño, irritabilidad, aislamiento, pérdida de identidad profesional o trastorno adaptativo.
El peritaje psiquiátrico no duplica la pericia traumatológica, cardiológica o neurológica:
explica la dimensión psicopatológica del daño y su impacto funcional.
10) Causas orgánicas que parecen “ansiedad”: por qué el diagnóstico diferencial es esencial
También ocurre lo contrario: un cuadro que se presenta como ansiedad puede tener un componente orgánico relevante.
Síntomas compartidos
Palpitaciones, temblor, insomnio, irritabilidad, sudoración, sensación de ahogo o mareo pueden aparecer en ansiedad y también en procesos médicos.
Causas médicas
Hipertiroidismo, arritmias, efectos farmacológicos, dolor crónico, trastornos neurológicos, apnea del sueño, estimulantes o síndromes postraumáticos.
Peritaje completo
Si el informe psiquiátrico no revisa causas orgánicas posibles, puede quedar debilitado.
Un buen peritaje no separa mente y cuerpo artificialmente. Analiza el caso completo.
11) Estado previo: la frase que la mutua usa mucho y que no siempre cierra el caso
Uno de los argumentos más habituales para negar contingencia profesional es:
“El trabajador ya tenía antecedentes.”
Y es cierto: los antecedentes importan. Pero no siempre excluyen el origen laboral.
La propia Ley General de la Seguridad Social contempla como accidente de trabajo las enfermedades o defectos previos que se agraven como consecuencia de una lesión constitutiva de accidente.
Nueva lesión
Un episodio clínico que aparece tras un hecho laboral concreto y no existía previamente con esa entidad.
Agravación
Una patología previa que se intensifica de forma clínicamente relevante tras un accidente, conflicto, sobrecarga o exposición laboral.
Descompensación funcional
Una vulnerabilidad previa estable que pierde estabilidad tras un contexto laboral objetivable.
La pregunta pericial no es solo si existían antecedentes. La pregunta correcta es:
¿el trabajo produjo una nueva lesión, una agravación clínicamente relevante o una descompensación funcional objetivable?
12) Por qué algunos casos fracasan aunque el trabajador esté realmente mal
Muchos casos no fracasan porque no exista sufrimiento. Fracasan porque no se demuestra bien.
- Falta de cronología: no se explica cuándo empezó el malestar, qué hecho laboral lo desencadenó, cuándo se consultó y cómo evolucionó.
- Informes clínicos genéricos: “ansiedad” o “depresión” no bastan si no se explica vínculo laboral, impacto funcional y relación temporal.
- No analizar el estado previo: si había antecedentes y no se integran, la parte contraria los utilizará para romper el nexo causal.
- Confundir mobbing con contingencia profesional: demostrar acoso y demostrar origen laboral de la baja no siempre son exactamente lo mismo.
- No aportar documentos laborales: sin comunicaciones, informes, testigos o datos organizativos, el caso queda demasiado apoyado en relato subjetivo.
- No diferenciar lesión temporal de secuela: una baja por ansiedad no equivale automáticamente a secuela permanente.
- Llegar tarde: cuanto más tiempo pasa sin documentación clínica y laboral ordenada, más difícil es reconstruir el nexo.
La contingencia profesional no se gana con indignación. Se defiende con método.
13) Qué documentación conviene reunir
Para una primera valoración pericial, suele ser útil aportar:
- parte de baja y diagnóstico inicial;
- informes de atención primaria;
- informes de psiquiatría y psicología;
- medicación pautada y evolución;
- informes de urgencias si hubo crisis de ansiedad, pánico o descompensación;
- informes de mutua;
- resolución o comunicaciones del INSS;
- comunicaciones de empresa;
- correos, mensajes o documentos relacionados con el conflicto;
- protocolo de acoso si se activó;
- informe de prevención de riesgos;
- evaluación de riesgos psicosociales si existe;
- parte de accidente;
- informes traumatológicos, cardiológicos, neurológicos o de otras especialidades si hay causa orgánica;
- descripción real del puesto de trabajo;
- horario, turnos, cargas, exposición a riesgo, cambios recientes;
- testigos o documentación indirecta.
El objetivo no es acumular papeles. Es construir una historia clínica‑laboral verificable.
14) Qué debe contener un buen informe pericial
Un informe pericial psiquiátrico en contingencia profesional debería incluir:
-
1
Objeto del informe
Determinar si existe lesión psíquica y valorar su posible relación causal con el trabajo o con un accidente laboral.
-
2
Fuentes de información
Entrevista clínica, documentación médica, laboral, informes de mutua, INSS, prevención, pruebas complementarias y otros informes.
-
3
Antecedentes personales
Psiquiátricos, médicos, laborales y psicosociales.
-
4
Cronología detallada
Antes, durante y después del hecho o proceso laboral.
-
5
Diagnóstico clínico
Con criterios técnicos, no solo etiquetas.
-
6
Diagnóstico diferencial
Ansiedad primaria, depresión, trastorno adaptativo, TEPT, personalidad, consumo, causas orgánicas y factores ajenos al trabajo.
-
7
Análisis del nexo causal
Temporalidad, plausibilidad, intensidad del desencadenante, coherencia evolutiva, causas alternativas y estado previo.
-
8
Impacto funcional
Capacidad para trabajar, concentrarse, tolerar estrés, relacionarse, dormir, desplazarse o exponerse al puesto.
-
9
Pronóstico
Reversibilidad, necesidad de tratamiento, riesgo de recaída y posible consolidación de secuelas.
-
10
Conclusiones claras
Sin exagerar, sin prometer, sin ambigüedad innecesaria.
15) Casos donde el peritaje puede ser especialmente útil
Ansiedad tras conflicto laboral intenso
Especialmente cuando la mutua lo califica como común y existen datos de tensión organizativa, denuncias, trato vejatorio o riesgo psicosocial no evaluado.
Ataque de pánico o crisis aguda en el trabajo
Sobre todo si aparece en contexto de presión, amenaza, agresión o evento concreto.
Trastorno adaptativo por cambio laboral lesivo
Reubicación degradante, aislamiento, pérdida de funciones, modificación brusca de condiciones o sobrecarga persistente.
TEPT tras agresión o accidente
Muy relevante en sanidad, educación, seguridad, transporte, emergencias o atención al público.
Depresión tras accidente laboral con dolor crónico
Cuando la secuela física se acompaña de deterioro emocional y pérdida de funcionamiento.
Infarto, ictus u otro evento orgánico
El peritaje psiquiátrico no valora solo el evento orgánico, pero puede analizar secuelas emocionales, estrés asociado, adaptación y repercusión funcional.
16) Lo que un abogado necesita del perito en estos casos
Un abogado no necesita un informe largo por ser largo. Necesita un informe que responda a la pregunta procesal.
En una determinación de contingencia, la pregunta suele ser:
¿la incapacidad temporal deriva de contingencia común o profesional?
En una reclamación posterior pueden añadirse otras preguntas:
- ¿hay daño psíquico?
- ¿hay secuela?
- ¿hay relación causal con incumplimiento preventivo?
- ¿existe riesgo psicosocial no evaluado?
- ¿hay agravación de patología previa?
- ¿qué impacto funcional tiene?
- ¿es compatible con reincorporación?
- ¿procede valorar incapacidad permanente?
El peritaje fuerte no sustituye la estrategia jurídica, pero le da soporte técnico.
17) Lo que un trabajador debe entender
Si la mutua no acepta contingencia profesional, no significa automáticamente que el caso esté perdido.
Pero tampoco basta con decir:
“Yo sé que fue por el trabajo.”
Hay que demostrarlo.
Y demostrarlo implica ordenar datos, fechas, síntomas, informes, antecedentes y documentación laboral.
En salud mental, además, hay que explicar por qué la ansiedad, la depresión o el TEPT no son simplemente “problemas personales”,
sino respuestas clínicas vinculadas a un contexto laboral concreto.
Incluso si finalmente no se reconoce la contingencia profesional, una buena valoración puede orientar tratamiento, pronóstico, reincorporación, incapacidad o estrategia jurídica.
18) La contingencia profesional no se gana con indignación: se defiende con método
Cuando la mutua no acepta contingencia profesional, el debate no debe quedarse en una lucha de versiones.
Debe convertirse en una pregunta técnica:
¿Qué lesión existe, cuándo apareció, qué relación guarda con el trabajo y qué pruebas sostienen esa relación?
En psiquiatría forense, esa es la diferencia entre un relato doloroso y un informe útil.
FAQ SEO
¿Qué puedo hacer si la mutua no reconoce mi baja como accidente laboral?
Puede iniciarse un procedimiento de determinación de contingencia ante el INSS. El Real Decreto 1430/2009 permite iniciar este procedimiento al trabajador o representante legal, al INSS, al servicio público de salud, a la Inspección de Trabajo, a la mutua o a la empresa colaboradora, según el caso.
¿La ansiedad puede ser contingencia profesional?
Sí, puede serlo si se demuestra que el cuadro tiene origen laboral. La clave no es solo el diagnóstico, sino el nexo causal. Una sentencia reciente comentada por Cinco Días confirmó una IT por ansiedad como accidente de trabajo pese a no existir una declaración formal de mobbing.
¿Hace falta demostrar mobbing para que una baja psicológica sea profesional?
No siempre. En algunos procedimientos, especialmente de determinación de contingencia, lo decisivo puede ser demostrar que el daño psíquico deriva de hechos laborales acreditados, aunque no exista una declaración formal de acoso.
¿Qué pasa si ya tenía ansiedad o depresión antes?
Los antecedentes no excluyen automáticamente la contingencia profesional. La ley contempla que enfermedades o defectos previos puedan agravarse como consecuencia de una lesión constitutiva de accidente. El informe pericial debe analizar si hubo nueva lesión, agravación o descompensación laboralmente vinculada.
¿Qué diferencia hay entre enfermedad profesional y accidente de trabajo?
La enfermedad profesional es la contraída por el trabajo en actividades y agentes incluidos en el cuadro oficial. El accidente de trabajo incluye lesiones sufridas con ocasión o por consecuencia del trabajo y también ciertas enfermedades no incluidas como profesionales si se prueba que tuvieron por causa exclusiva la ejecución del trabajo.
¿Por qué es tan importante que se reconozca contingencia profesional?
Porque puede afectar a prestaciones, asistencia, sujeto responsable, posibles diferencias económicas, recargo de prestaciones e incluso futuras reclamaciones. El procedimiento de determinación de contingencia fija la contingencia y el sujeto responsable de las prestaciones.
¿Qué documentación debo aportar para un peritaje?
Informes médicos, partes de baja, informes de mutua, documentación del INSS, informes de prevención, comunicaciones laborales, cronología de hechos, tratamientos, pruebas médicas y descripción real del puesto. Cuanto más ordenado esté el caso, mejor se puede analizar el nexo causal.
¿El peritaje psiquiátrico sirve también si la causa inicial es orgánica?
Sí. En accidentes físicos, dolor crónico, infartos, lesiones neurológicas o eventos traumáticos laborales puede existir daño psíquico secundario: depresión, ansiedad, TEPT, insomnio, fobia a reincorporarse o trastorno adaptativo. El peritaje psiquiátrico valora esa dimensión y su impacto funcional.
19) Si la mutua ha calificado como común algo que usted considera laboral, el siguiente paso debe ser técnico
¿Es abogado o abogada y necesita un informe pericial psiquiátrico para discutir una contingencia profesional denegada por la mutua?
¿Está de baja por ansiedad, depresión, TEPT, dolor crónico o una lesión que considera vinculada al trabajo y la mutua lo ha calificado como enfermedad común?
El Dr. Marc Agraz realiza valoraciones periciales psiquiátricas orientadas a determinación de contingencia, daño psíquico laboral, nexo causal, agravación de patología previa, ansiedad/depresión/TEPT de origen laboral, secuelas psicológicas tras accidente orgánico y ratificación en sala cuando el caso lo requiere.
Determinación de contingencia · Daño psíquico laboral · Nexo causal · Lleida / Online
20) Fuentes y lecturas para profundizar
Selección de fuentes jurídicas, institucionales y recientes para situar el tema con rigor.
World Day for Safety and Health at Work 2026
Campaña de la OIT centrada en riesgos psicosociales y salud mental en el trabajo.
Psychosocial risks
Definición y contexto europeo de los riesgos psicosociales en el trabajo.
Plan de Acción de Salud Mental 2025‑2027
Incluye guía sobre salud mental relacionada con el trabajo y vigilancia de trabajadores expuestos a riesgos psicosociales.
Artículo 156: accidente de trabajo
Concepto de accidente de trabajo, enfermedades relacionadas con el trabajo, agravación de patología previa y presunción de laboralidad.
Artículo 164: recargo de prestaciones
Recargo de prestaciones económicas derivadas de accidente de trabajo o enfermedad profesional por falta de medidas de seguridad.
Artículo 173: nacimiento del subsidio de IT
Diferencias de inicio del subsidio en accidente de trabajo/enfermedad profesional frente a enfermedad común o accidente no laboral.
Artículo 6: determinación de contingencia
Procedimiento administrativo de determinación de la contingencia causante de los procesos de incapacidad temporal.
Ley de Prevención de Riesgos Laborales
Marco general sobre daños derivados del trabajo, evaluación de riesgos y planificación preventiva.
Ansiedad de origen profesional
Análisis de sentencia del TSJ de Galicia sobre incapacidad temporal por ansiedad reconocida como accidente de trabajo sin declaración formal de mobbing.
Infarto en teletrabajo como accidente laboral
Análisis periodístico de sentencia del Tribunal Supremo sobre presunción de laboralidad en un infarto sufrido en teletrabajo.
Nota: este artículo es informativo y no constituye asesoramiento jurídico individual.
Un peritaje serio no garantiza una resolución favorable. Aporta objetividad, estructura clínica y análisis técnico del nexo causal.
La estrategia procesal concreta debe coordinarse siempre con su abogado o abogada.

