Viernes de curiosidades científicas · Memoria e inteligencia artificial
Una curiosidad para el fin de semana: recordar con mucha seguridad no garantiza recordar con exactitud.
Ilustración generada con IA; las fotografías familiares de la escena son ficticias.
Imagine una conversación entre amigos.
—Aquel día llevabas una chaqueta roja.
—No. Era azul.
—Imposible. Me acuerdo perfectamente.
Buscan una fotografía. La chaqueta era azul.
Quien estaba convencido de verla roja no necesariamente intentaba engañar. Tal vez recordaba otra ocasión o había asociado aquel encuentro con una imagen diferente.
La escena es ficticia, pero plantea una pregunta real: ¿cómo puede algo sentirse tan claramente recordado y, aun así, contener un error?
La investigación sobre memoria estudia precisamente esas confusiones entre lo que percibimos, lo que imaginamos, lo que deducimos y lo que otras personas nos cuentan. A veces recordamos información, pero atribuimos incorrectamente su procedencia. [1]
Antes de explicarlo, le propongo una pequeña demostración.
Un juego de un minuto: la palabra que quizá no estaba
Lea esta lista una vez:
Ahora aparte la mirada unos segundos y escriba las palabras que recuerde, sin volver a consultar la lista.
Cuando termine, compruebe algo:
Abrir la comprobación después de escribir su lista
¿Ha escrito «dormir»?
Esa palabra no aparecía.
Tal vez no la haya añadido. No ocurre siempre y esta adaptación no es un experimento controlado ni una prueba diagnóstica.
Está inspirada en un procedimiento clásico de investigación: presentar palabras relacionadas con otra que se omite. En 1995, Roediger y McDermott comprobaron que los participantes podían recordar esa palabra ausente y reconocerla después con elevada confianza. [2]
La sensación de familiaridad puede ser convincente incluso cuando el detalle no se presentó.
La memoria no conserva una etiqueta perfecta de procedencia
Una explicación importante es el llamado control de la fuente: distinguir de dónde viene lo que tenemos en mente.
¿Lo vi? ¿Me lo contaron? ¿Lo imaginé? ¿Lo deduje porque encajaba?
La investigación describe errores en esa atribución. Podemos confundir una información sugerida con algo observado o una inferencia con un hecho vivido. No significa que todos los recuerdos sean falsos: significa que recordar incluye procesos que pueden equivocarse. [3]
Piense en un ejemplo hipotético: alguien le describe varias veces un restaurante al que usted nunca fue. Tiempo después recuerda detalles, pero duda de si los conoce por la conversación o porque estuvo allí.
Lo que interesa no es solamente qué aparece en la memoria, sino cómo decidimos de dónde procede.
La novedad tecnológica: ¿una foto modificada puede cambiar lo que recordamos?
Un estudio publicado en las actas del congreso CHI de 2025, con participación del MIT Media Lab, examinó esta cuestión con 200 personas, distribuidas en cuatro grupos.
Primero observaron imágenes originales. Después, según el grupo, vieron imágenes sin modificar, imágenes editadas con IA o vídeos generados a partir de ellas.
La condición con vídeos generados desde imágenes previamente modificadas produjo aproximadamente el doble de falsos recuerdos sobre los detalles evaluados que la condición de control. [4]
No significa que «la IA duplique todos nuestros recuerdos falsos». El resultado pertenece a esa tarea experimental.
Además, el estudio utilizó exposición breve y no estableció cuánto persistían esos errores a largo plazo. No demuestra que una fotografía retocada reescriba permanentemente la biografía de cualquier persona. [5]
Mi lectura práctica sería prudente: cuando una imagen se utiliza para recordar, importa saber si conserva lo ocurrido o incorpora elementos añadidos.
Una recreación puede tener valor creativo. No por ello se convierte en un registro fiel.
¿Y si le pedimos a una IA que nos ayude a recordar?
Otra investigación, presentada en CHI 2026, estudió a 28 participantes que habían visto un vídeo breve y después utilizaron un asistente conversacional para redactar lo que recordaban.
Comparó dos formas de interacción con el asistente. No encontró diferencias significativas entre los grupos en exactitud factual, aunque sí observó relaciones distintas entre claridad subjetiva, confianza en la herramienta e interpretación del acontecimiento. [6]
El límite es importante: ambos grupos utilizaban IA. Por tanto, el estudio no permite afirmar que recordar con ella sea necesariamente peor que hacerlo sin ayuda. [6]
La distinción que conservaría es esta:
Que una herramienta ayude a redactar un relato no demuestra que los detalles que añade hayan ocurrido.
Podemos valorar la utilidad de una tecnología sin otorgarle autoridad para completar nuestro pasado.
Lo que estos experimentos no autorizan a concluir
No utilizaría un juego de palabras para evaluar la credibilidad de una persona.
Tampoco trasladaría directamente un resultado de laboratorio a un recuerdo traumático, una denuncia o una discusión familiar.
Los estudios descritos trabajan con tareas, materiales y condiciones concretas. No son detectores de mentiras ni pruebas para decidir qué ocurrió en la vida de alguien.
Y fallar en la pequeña demostración inicial no constituye un diagnóstico de deterioro cognitivo.
La curiosidad científica debería ayudarnos a preguntar mejor, no proporcionar una nueva forma de desacreditar a los demás.
Una idea para llevarse al fin de semana
La próxima vez que alguien recuerde de otra manera una anécdota compartida, quizá pueda sustituir el inmediato «eso es imposible» por otra pregunta:
«¿Qué parte recuerdas directamente y qué parte hemos reconstruido después?»
No propongo desconfiar de todo. Propongo reservar un poco de espacio para la incertidumbre.
También conservaría las fotografías originales cuando se editen y distinguiría una recreación de un documento. Es una precaución razonable a la luz de estos experimentos, no una garantía de memoria perfecta. [4]
Para mí, la conclusión más interesante no es que tengamos una memoria inútil.
Es algo más humano:
Podemos estar sinceramente convencidos y necesitar, aun así, contrastar un detalle.
Tal vez reconocerlo haga menos necesarias algunas discusiones de sobremesa.
Cuando la preocupación por la memoria merece una consulta
Este juego no permite valorar su salud. Distinto sería notar cambios persistentes que afectan a las tareas cotidianas o preocupan a personas cercanas. En ese caso conviene una evaluación: los problemas de memoria pueden tener diferentes causas y algunas son tratables. [7]
Dr. Marc Agraz · Psiquiatría integrativa
Atención presencial en Lleida y consulta online cuando resulte clínicamente adecuada, con derivación a otras especialidades cuando sea necesaria. [8]
Contenido divulgativo. La demostración propuesta no evalúa inteligencia, demencia, credibilidad ni salud mental.
Fuentes y documentación
Consultar los estudios y los recursos citados
- PubMed · PMID 8346328
Procedencia de la información recordada - Roediger y McDermott · 1995 · DOI
Procedimiento de palabras relacionadas y recuerdo de una palabra ausente - PubMed Central · PMC1692093
Control de la fuente y errores de atribución - MIT Media Lab
Synthetic Human Memories - arXiv · 2409.08895
Imágenes y vídeos generados con IA: registro del estudio - arXiv · 2601.21460
Asistente conversacional y redacción de recuerdos - NIA · Información sobre memoria
Memoria, olvidos y cambios en la vida cotidiana - Dr. Marc Agraz · Información asistencial propia
Solicitar una valoración

