DR. MARC AGRAZ
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Juego y tecnología en adolescentes: señales, evaluación y tratamiento


Guía clínica · Adolescencia · Pantallas, apuestas y autonomía

Juego y tecnología en adolescentes: señales, evaluación y tratamiento

Un mismo móvil puede servir para estudiar, hablar con una amistad, jugar o apostar. Desde fuera se ve una pantalla encendida; desde dentro pueden estar ocurriendo cosas muy diferentes. Para ayudar, conviene saber qué actividad está ocupando la vida del adolescente, qué consecuencias tiene y qué necesita recuperar. Esta guía diferencia apuestas, videojuegos y uso problemático de redes, con propuestas para jóvenes y familias que buscan algo más útil que otra discusión sobre las horas.

Tres ideas para empezar

  • No todas las pantallas plantean el mismo problema. La actividad, el contenido y el contexto importan.
  • El daño importa más que una cifra aislada de horas. También cuentan el control, el descanso, las relaciones y el dinero.
  • Pedir ayuda no obliga a renunciar a toda la vida digital. El plan debe proteger la salud y conservar los usos que aportan valor. [1,2,3,4,5,6]

Para orientarse: Entender qué está pasando · Qué hacer si hay apuestas · Cómo acordar cambios en casa.

Adolescente mirando el móvil ante un portátil con imágenes de videojuegos y casino, junto a cuadernos y un reloj que marca la 01:47.
Escena ilustrativa para la guía sobre videojuegos, apuestas y uso de la tecnología durante la adolescencia.

1. Qué significa hablar de adicciones al juego y a la tecnología

Cuatro situaciones que no deben confundirse

«Adicción a las pantallas» es una expresión habitual, pero no un diagnóstico único que explique todo uso intenso. La CIE-11 reconoce el trastorno por uso de videojuegos; el marco DSM-5-TR mantiene el Internet Gaming Disorder como condición para más investigación. El juego con apuestas tiene su propia valoración. Los problemas con redes o móvil no se convierten automáticamente en esos diagnósticos. [1,2,3,4]

Cuatro situaciones que no deben confundirse
Actividad Qué conviene distinguir Pregunta útil para empezar
Apuestas con dinero Hay un riesgo económico ligado a resultados inciertos. Puede haber daño antes de cumplir un trastorno. ¿Se ha perdido dinero, se intenta recuperarlo apostando o existen deudas que preocupan? [5]
Videojuegos Una afición intensa no equivale a pérdida persistente de control con deterioro importante. ¿Puede parar, atender otras necesidades y mantener actividades que también valora? [1]
Redes, vídeos y mensajería Importan el uso concreto, las comprobaciones, el contenido y su repercusión; no solo tener una cuenta. ¿Busca compañía, información, aprobación, evitar una tarea o aliviar un malestar? [4,6]
Compras y recompensas dentro de juegos Comprar un objeto conocido no es lo mismo que pagar por una recompensa aleatoria. ¿Qué se compra, con qué autorización y qué ocurre cuando se intenta no gastar? [10]

Esta clasificación orienta la conversación, no sustituye una evaluación ni determina por sí sola la situación legal de cada producto. Las actividades pueden mezclarse: alguien puede jugar sin apostar y, por separado, participar en apuestas deportivas.

El funcionamiento cuenta, no solo el contador

En el trastorno por videojuegos se valora control deteriorado, prioridad creciente sobre otras actividades y continuación pese a consecuencias negativas, con interferencia significativa. El patrón suele observarse durante doce meses; un cuadro especialmente grave puede requerir considerar un periodo menor. No hay que esperar un año para pedir ayuda. [1,2]

Ejemplo ilustrativo: dos adolescentes juegan una tarde larga. Uno lo había acordado, termina y conserva el descanso y sus responsabilidades. El otro intenta parar repetidamente, vuelve durante la noche y deja de acudir al instituto. La misma duración aparente no resume su situación. Tampoco basta el enfado en una única interrupción para diagnosticar una adicción.

Puede ser útil preguntar: «¿Qué está dejando de caber en tu día?». La respuesta ayuda a concretar objetivos sin exigir que el joven comparta desde el primer minuto la palabra «adicción».

Por qué puede resultar difícil desconectar

La actividad puede aportar pertenencia, competencia, distracción o alivio. Los entornos digitales también incorporan incentivos para continuar, comparación social y presión del grupo. El posicionamiento pediátrico de 2026 propone considerar al joven y al ecosistema, no atribuir toda la responsabilidad a su voluntad o a sus padres. [6,38]

Como hipótesis clínica, puede formarse un círculo: una tarea cuesta, conectarse alivia, la tarea se acumula y volver a ella resulta más difícil. No es la explicación de todos los casos. A veces el problema principal es acoso, insomnio o depresión; otras veces la conducta digital ya necesita atención específica.

Hablar de recompensa cerebral no permite medir una supuesta «cantidad de dopamina agotada» en ese adolescente. Esta guía no propone pruebas comerciales para confirmar una adicción ni un «reinicio» cerebral como objetivo terapéutico.

España: qué miden los datos de ESTUDES 2025

El informe OEDA utiliza estudiantes de 14–18 años, una franja distinta de los 13–17 de esta página. Sus resultados señalan posibles problemas mediante cuestionarios, no diagnósticos individuales. [7]

España: qué miden los datos de ESTUDES 2025
Indicador de ESTUDES 2025 Resultado Interpretación
Posible juego problemático con apuestas 4,9 % Indicador de cribado Lie/Bet.
Posible uso problemático de internet 19,4 % Medido con CIUS.
Posible uso problemático de redes sociales 15,3 % Dimensión incorporada por primera vez en 2025.
Posible trastorno por videojuegos 5,2 % Escala basada en criterios DSM-5.

No se suman esos porcentajes: pueden describir a las mismas personas. Tampoco equivalen a la proporción de todos los adolescentes que necesitan medicación o una prohibición digital completa. [7]

2. Señales y situaciones que merecen atención

Cambios que el adolescente puede reconocer

Más que preguntar «¿estás enganchado?», puede explorarse si consigue acabar cuando había previsto, si abandona planes que antes disfrutaba o si necesita ocultar gastos. Una respuesta negativa aislada no resuelve el diagnóstico; interesa la repetición y el coste en su vida. [4,38]

Ejemplo ilustrativo: «Entro para hablar con mis amigos y termino viendo vídeos que ni me interesan». Esa frase permite diferenciar una relación que se quiere conservar de una secuencia automática que el joven desea cambiar. No exige eliminar ambas cosas juntas.

También puede existir buen rendimiento con un esfuerzo insostenible, o conflicto familiar sin deterioro significativo fuera de casa. En ambas situaciones conviene escuchar varias perspectivas. Un informe de tiempo de pantalla muestra duración, pero no explica por qué se utiliza el dispositivo.

Cuando el dinero cambia la prioridad

En las apuestas importan especialmente las pérdidas, la persecución de pérdidas, el préstamo de dinero, la ocultación y el temor a contar lo ocurrido. Los daños pueden afectar a la salud mental y a otras personas, incluso antes de un diagnóstico completo. [5]

Propuesta de conversación: «Necesito saber si hay dinero perdido o alguien reclamándote algo. Primero vamos a protegerte; después aclararemos las responsabilidades». No equivale a prometer pagar cualquier deuda ni a convertir la sinceridad en una exención de todos los acuerdos.

Las cajas de recompensa de pago merecen preguntas específicas. Un estudio adolescente encontró asociación entre su compra y problemas de juego con apuestas; no demuestra que toda compra cause un trastorno ni que todos los productos tengan idéntica regulación. [10]

Sueño, cuerpo y vida social

Conviene explorar noches interrumpidas, somnolencia, dolor por posturas mantenidas, comidas desplazadas y abandono de actividad. Ninguno de esos signos es exclusivo de un problema digital. Una necesidad médica no debe descartarse porque el adolescente use mucho el ordenador. [6,26,27]

La vida online también puede contener amistades reales y apoyos significativos. Antes de retirar una vía de comunicación, interesa identificar qué se perdería y cómo preservar contactos seguros. La revisión sobre chicos y adultos jóvenes recuerda tanto oportunidades de pertenencia como riesgos de determinados entornos; no describe un perfil obligatorio de todos los géneros. [38]

Contenido dañino y dependencia no son lo mismo

El acoso, la extorsión, las estafas o la difusión de información privada requieren protección aunque el tiempo de uso sea bajo. A la inversa, utilizar muchas horas una herramienta escolar no demuestra por sí solo una adicción. El problema puede estar en lo que ocurre dentro de la pantalla, no únicamente en permanecer ante ella. [34]

Si un adolescente deja de salir para evitar encontrarse con quienes le acosan, el plan no puede limitarse a quitarle el móvil. Como propuesta de evaluación, se pregunta qué sucede en el instituto y qué personas seguras están disponibles. Cuando existe peligro, proteger precede a ensayar límites.

3. Evaluación: entender la conducta y su contexto

Reconstruir una semana, no interrogar sobre cada minuto

La valoración puede combinar entrevista individual y familiar, antecedentes, evolución y datos escolares pertinentes. Una propuesta útil es reconstruir un día lectivo y uno de fin de semana: actividades, sueño, momentos de conexión, gastos y lo que quedó desplazado. No hace falta llegar con un registro exhaustivo ni revisar conversaciones íntimas para que la consulta sea válida.

Se pregunta por intentos anteriores de cambiar, beneficios que el joven obtiene y consecuencias que reconoce. También por vínculos, intereses y actividades que no desea perder. Los programas estudiados incluyen formulación individual y trabajo familiar, no únicamente un contador de uso. [15,16]

Ejemplo ilustrativo: la familia considera que juega para no estudiar; él explica que no comprende las tareas y evita pedir ayuda. Ambas observaciones pueden contener información relevante. El plan tendrá que abordar el uso, pero quizá también el aprendizaje, la vergüenza y la organización.

El diagnóstico de apuestas tiene su propio marco

El trastorno por juego de apuestas supone un patrón persistente con malestar o deterioro significativo. El marco DSM contempla al menos cuatro criterios dentro de doce meses, entre ellos dificultades para controlar, preocupación y consecuencias; no basta con contar apuestas. El profesional también valora si otra condición explica mejor la conducta. Un menor no necesita cumplir ese umbral para que deba detenerse el acceso o recibir ayuda. [8,39]

Instrumentos: escoger la pregunta correcta

Instrumentos: escoger la pregunta correcta
Recurso Aportación posible Límite que debe conservarse
Entrevista clínica y funcionamiento Reconstruir pérdida de control, daño, contexto y evolución. Ninguna aplicación o puntuación sustituye esta integración. [1,4]
IGDS9-SF Explorar síntomas de videojuegos en el marco que mide. La validación española citada incluyó 535 estudiantes de formación profesional, con edad media de 18,35 años; no representa por igual a toda esta etapa. [11]
CIUS y versión breve CIUS-S Organizar preguntas sobre uso compulsivo de internet. Hay datos españoles de CIUS-S en 1.790 adolescentes. Una versión breve no hereda el punto de corte de la escala completa. [12]
Cribado de juego con apuestas Detectar motivos para ampliar evaluación. El indicador epidemiológico de ESTUDES no equivale a diagnóstico ni a graduación individual del peligro. [7]
Registros de sueño, pagos y objetivos Contrastar cambios acordados en la vida cotidiana. Se obtiene la información necesaria, sin convertir toda la intimidad en material de vigilancia.

No se reproducen cuestionarios protegidos ni se ofrecen umbrales para autodiagnosticarse. La versión, edad, idioma y condiciones de aplicación importan; una traducción informal no acredita una validación nueva.

Diagnóstico diferencial y problemas asociados

La evaluación no tiene que elegir artificialmente entre «todo son pantallas» y «las pantallas no tienen nada que ver». Pueden coexistir una conducta problemática y otra condición que necesite tratamiento. [4,14]

Diagnóstico diferencial y problemas asociados
Posibilidad Qué conviene explorar
TDAH o dificultades de aprendizaje Historia previa de atención, planificación y tareas, también fuera del entorno digital.
Depresión o ansiedad Ánimo, evitación, pérdida de interés, preocupaciones y función del aislamiento.
TEA o necesidades sensoriales y comunicativas Qué apoyos ofrece el entorno online y qué ajustes faltan fuera de él.
Activación anímica, psicosis o cambio abrupto Sueño, energía, creencias inusuales, gastos y diferencia respecto al funcionamiento habitual.
TOC o preocupación corporal Si hay comprobaciones o búsqueda de garantías que requieran otra formulación.
Acoso, trauma, sustancias o conflicto actual Seguridad, amenazas, consumo, cambios de contexto y necesidad de protección.

La tabla orienta preguntas, no es una regla para atribuir esas condiciones a quien juega. Cuando un cambio aparece después de iniciar o modificar medicación, se revisa además su relación temporal; algunos tratamientos tienen advertencias específicas sobre control de impulsos. [24]

Intimidad y participación del adolescente

Al inicio se explica qué información puede mantenerse privada y cuándo sería necesario compartirla para proteger su salud. La regla general de consentimiento sanitario propio desde los dieciséis años tiene excepciones, entre ellas actuaciones de grave riesgo. Antes de esa edad también importan comprensión, madurez y participación. [13]

Un acuerdo práctico puede separar lo que necesita saber la familia —riesgos, objetivos y apoyos— de conversaciones que no requieren transmitirse literalmente. No se promete secreto absoluto ni se considera que pedir un rato a solas demuestre ocultación.

La modalidad online puede facilitar entrevistas y seguimiento cuando existe privacidad y un plan de actuación. No convierte cualquier cuestionario digital en una evaluación validada ni sustituye una exploración presencial necesaria.

4. Tratamiento: recuperar control y reducir daños concretos

Objetivos distintos para apuestas y usos digitales cotidianos

En un menor, el objetivo respecto a las apuestas es detener la participación y protegerle, no enseñarle a apostar con moderación. Para videojuegos y redes, el plan puede incluir reducir, reorganizar o suspender temporalmente actividades concretas, preservando necesidades escolares y vínculos seguros. No existe una única medida adecuada para todos los usos. [8,14,15,16]

Propuesta de objetivos compartidos: recuperar una mañana de clase, dormir sin interrupciones, dejar de gastar sin autorización o terminar una actividad a la hora prevista. Conviene formular al menos un objetivo que al adolescente le importe: volver a entrenar, conservar una amistad o dejar de sentirse atrapado por el juego.

La mejoría se revisa por control, salud, participación, dinero y bienestar, además del tiempo. No se declara fracaso porque siga disfrutando de un videojuego ni recuperación porque una avería le impida conectarse durante unos días.

Psicoterapia: practicar respuestas, no limitarse a aconsejar

Las intervenciones cognitivo-conductuales pueden trabajar desencadenantes, expectativas, respuestas al malestar y rutinas alternativas. La entrevista motivacional explora ambivalencia y metas propias. El trabajo familiar organiza apoyos y conflictos. La investigación ofrece señales favorables, con heterogeneidad de edades, diagnósticos, comparadores y calidad; no avala que cualquier programa comercial funcione igual. [14]

Ejemplo de práctica acordada: identificar qué suele ocurrir antes de iniciar una sesión que se prolonga, prever una salida concreta y revisar después qué la dificultó. No se trata de demostrar autocontrol perfecto. Cuando algo no sale, esa información permite ajustar el plan en vez de repetir únicamente «tienes que querer».

En apuestas pueden abordarse la expectativa de recuperar pérdidas, el acceso y las respuestas a desencadenantes. NICE recomienda tratamientos psicológicos específicos para personas adultas con daños por juego; su guía no es un protocolo farmacológico ni una prueba directa de eficacia para menores. La atención adolescente debe adaptar el trabajo y la protección familiar. [20]

Qué muestran los estudios, sin mezclar prevención y tratamiento

Qué muestran los estudios, sin mezclar prevención y tratamiento
Investigación Población y comparación Resultado y límite
PIPATIC, 2018 31 varones de 12–18 años completaron un programa especializado o TCC estándar; asignación no aleatoria. Ambos grupos redujeron síntomas; el programa amplio mostró ventajas en otras áreas. Muestra pequeña y seguimiento de tres meses. [15]
MDFT, 2021 42 jóvenes de 12–19 años; terapia familiar multidimensional frente a familiar habitual. Ventaja en número de criterios, sin efecto significativo sobre tiempo de juego. No confundirlo con superioridad en todos los desenlaces. [16]
PROTECTconfirm, 2026 1.793 estudiantes; prevención cognitivo-conductual frente a alfabetización mediática. Beneficio pequeño a doce meses en el subgrupo de alto riesgo de 205 estudiantes, no superioridad significativa en toda la muestra. [17]
Entrevista motivacional, 2026 90 estudiantes de 14–15 años asignados; 88 completaron; comparación con control sin intervención activa. Mejoría de escalas hasta seis meses. No prueba remisión clínica ni superioridad frente a otra psicoterapia. [18]
What’s at stake?, 2026 Prevención de apuestas en 6.308 estudiantes, edad media 15,3 años. Cambios pequeños en intención y dimensiones relacionadas una semana después; no demuestra prevención duradera de un trastorno. [19]

Un programa escolar puede ayudar a prevenir problemas sin sustituir una consulta cuando ya existen deudas, deterioro o riesgo. Los nombres de los programas describen investigación; no implican que todos estén disponibles en esta consulta.

Apuestas en menores: qué hacer desde hoy

La normativa española prohíbe participar a los menores en los juegos regulados. La DGOJ aclara además que no pueden inscribirse en el registro estatal RGIAJ, porque ya tienen prohibido el acceso. No deben recibir instrucciones de autoexclusión pensadas para adultos ni utilizar la identidad de otra persona. [8,9]

Como medidas protectoras, puede acordarse detener las apuestas, revisar los medios de pago y comunicar al operador el acceso de un menor. Las contraseñas y tarjetas de las personas adultas deben quedar protegidas. Si hay cargos no reconocidos, su titular puede contactar con la entidad de pago para aclararlos; no se promete que todas las pérdidas sean recuperables.

Conviene aclarar por separado cuánto dinero está comprometido, si alguien exige pagos y si el adolescente teme violencia o exposición. No se intenta recuperar lo perdido mediante nuevas apuestas. Un problema económico necesita acompañamiento adulto; no se deja al menor negociándolo a solas. Si hay fraude, amenazas o dudas sobre cuentas, el 017 puede orientar sobre seguridad digital y canales pertinentes. [5,34]

Medicación: tratar una indicación, no apagar una pantalla

Esta guía no propone un fármaco rutinario por la etiqueta «adicción tecnológica». Puede ser necesario tratar una comorbilidad o estudiar una reacción adversa. Las fichas españolas consultadas no convierten esas decisiones en una indicación general para juego o redes. [21,22,23,24,25]

Medicación: tratar una indicación, no apagar una pantalla
Situación Qué se puede valorar Precaución esencial
Naltrexona Su uso en determinados adultos con problemas de apuestas aparece en NICE. Tranalex no autoriza esa indicación y no se recomienda en menores de dieciocho por falta de datos. Importan opioides y función hepática; no trasladar el protocolo adulto. [20,21]
TDAH confirmado Tratamiento específico, incluido metilfenidato cuando corresponde. Mejorar TDAH no equivale a medicar una afición; revisar sueño, apetito, crecimiento y parámetros cardiovasculares. [22]
Depresión clínicamente relevante Fluoxetina en las condiciones pediátricas autorizadas, con psicoterapia. Su indicación desde ocho años exige condiciones concretas; no autoriza tratar cualquier uso del móvil. Vigilar activación, ánimo e interacciones. [23]
Impulsos nuevos durante aripiprazol Comunicar al prescriptor cambios en apuestas, compras u otras conductas. La ficha advierte de trastornos del control de impulsos. No se demuestra causalidad por coincidencia ni se suspende por cuenta propia. [24]

Las decisiones fuera de ficha requieren justificación individual, información y consentimiento según el marco español. La guía no contiene dosis, rescates, combinaciones ni instrucciones de retirada. La sedación no se considera un indicador suficiente de recuperación. [25]

Seguimiento y recaídas

Como propuesta organizativa, al empezar se acuerda qué revisar y cuándo: asistencia, sueño, control de gasto, conflictos y una actividad recuperada. Los datos pueden ser breves; no hace falta transformar la casa en una auditoría permanente.

Una recaída invita a reconstruir qué ocurrió: estrés, cambios de rutina, acceso a pagos o pérdida de apoyos. No obliga a borrar lo que había mejorado. A la vez, reconocer dificultades no significa tolerar indefinidamente daño financiero o absentismo. Si el plan resulta insuficiente, se revisan diagnóstico, intensidad y coordinación asistencial.

Para un tratamiento online conviene acordar cómo pedir ayuda fuera de sesión y qué partes requieren participación familiar o presencial. Ofrecer entrevistas por internet no prueba equivalencia con cualquier programa investigado ni garantiza que una aplicación autónoma baste.

5. Visión integrativa: cuidar la vida sin crear otra lista de obligaciones

Integrar significa elegir un objetivo útil

La salud digital no se arregla añadiendo productos a una rutina que sigue dejando sin descanso, compañía o alimentación suficiente. Un enfoque integrativo conecta necesidades físicas, emocionales y del entorno con el tratamiento específico. Las propuestas siguientes no tienen la misma evidencia ni persiguen el mismo resultado. [6,14,31]

Integrar significa elegir un objetivo útil
Nivel de aplicación Ejemplos Qué permite esperar
Intervención dirigida al problema Psicoterapia, trabajo familiar y protección del acceso a apuestas. Mejoras posibles en control y funcionamiento; evidencia distinta para cada conducta. [14,15,16,17,18,19,20]
Cuidados generales Sueño, comidas, pausas y movimiento adaptado. Beneficios de salud propios; no equivalen a remisión de una adicción. [26,27,28]
Complementos con señales específicas Actividad breve escolar o intervenciones de aceptación estructuradas. Resultados prometedores en determinadas muestras, con límites de diseño y seguimiento. [29,32]
Sin base suficiente para una rutina terapéutica en esta guía Suplementos, dietas de exclusión o pruebas comerciales de microbiota para «curar pantallas». No se ofrece una pauta universal ni se confunde plausibilidad con eficacia en menores. [31]

Como propuesta práctica, puede elegirse un cambio durante una semana, observar qué facilita y revisarlo. Si se modifican a la vez sueño, deporte, dieta, medicación y controles, resulta difícil saber qué ayuda y qué aumenta la carga.

Sueño: prestar atención a lo que ocurre ya en la cama

AASM sitúa la referencia habitual para 13–18 años en 8–10 horas por día. No es una cifra que deba alcanzarse exactamente para aprobar una evaluación, pero permite detectar si la rutina deja un margen de descanso claramente insuficiente. [26]

En un estudio de 79 jóvenes de 11–14 años, el uso interactivo de pantallas una vez en la cama se asoció a menor sueño. La mayoría de los resultados no mostraron la misma asociación con el uso en las dos horas anteriores. Es observacional: no demuestra causalidad ni que cualquier pantalla antes de dormir sea inocua. [27]

Propuesta adaptable: acordar cuándo termina la última actividad y dónde queda el dispositivo, conservando una forma de contactar con un adulto si hace falta. Puede ayudar preparar un cierre antes de empezar, en vez de negociar cada noche cuando la sesión ya se ha prolongado. Si persiste insomnio, somnolencia o inversión importante de horarios, merece evaluación propia. Añadir melatonina para poder seguir trasnochando no resuelve por sí mismo el patrón.

Movimiento: una opción accesible, no una sanción

La actividad física y reducir periodos sedentarios prolongados tienen objetivos de salud. Conviene elegir una modalidad aceptable y compatible con lesiones, discapacidad u otras necesidades, no exigir ejercicio como pago por haber usado una pantalla. [28]

Un ensayo publicado en volumen de noviembre de 2026, con 386 adolescentes de doce clases, estudió pausas breves de actividad vigorosa en la jornada escolar. Encontró mejoría en una escala de uso problemático del móvil y en tiempo registrado por el dispositivo; parte del beneficio se atenuó durante el seguimiento sin guía. No demuestra curación de un trastorno ni establece una pauta universal para cualquier estudiante. [29]

Puede plantearse caminar con alguien, volver a un deporte elegido o hacer pausas durante el estudio. La pregunta de seguimiento sería «¿te ayuda a encontrarte mejor y a distribuir el día?», no «¿has compensado todas las horas sentado?».

Alimentación y estimulantes: revisar lo que sostiene las noches largas

A veces la dificultad concreta es que las comidas se desplazan o se sustituyen por lo que puede consumirse sin detener una partida. Como propuesta organizativa, merece la pena proteger alguna comida compartida sin utilizarla para interrogar. No hace falta imponer una dieta especial para empezar a atender esa necesidad.

La AESAN desaconseja las bebidas energéticas en adolescentes. Conviene preguntar por cafeína y otros estimulantes usados para seguir despierto, sin confundir una bebida energética con hidratación deportiva. [30]

Si hay pérdida de apetito, restricción, cambio de peso, dolor digestivo o consumo de sustancias, la valoración responde a esos datos. No se atribuye todo al móvil ni se prescribe un panel de carencias a cualquier joven que juega. Una alimentación suficiente es un cuidado; convertir cada comida en una prueba de disciplina puede añadir otro conflicto.

Micronutrientes, omega-3 y fitoterapia

Corregir una carencia documentada es diferente de administrar un producto para reducir apuestas o uso compulsivo. En esta búsqueda narrativa no se ha identificado respaldo suficiente para recomendar rutinariamente omega-3, magnesio, azafrán u otras plantas como tratamiento específico de estas conductas en los 13–17 años.

Los resultados de un suplemento para TDAH, ansiedad o depresión no se trasladan a un trastorno por videojuegos. También importan la composición real, la calidad, la edad y las interacciones; «natural» no significa automáticamente seguro. [31]

Propuesta para la consulta: llevar el nombre y la composición de lo que ya se toma, incluidos productos vendidos como concentración, sueño o rendimiento. Antes de añadir algo debe poder explicarse qué problema se pretende mejorar y cómo se revisará. Esta guía no ofrece dosis pediátricas deducidas de adultos ni recomienda sustituir psicoterapia por complementos.

Microbiota y psiconeuroinmunología: no confundir hipótesis y pruebas útiles

Las relaciones entre estrés, sueño, alimentación y salud permiten formular preguntas de investigación. No identifican por sí solas una causa intestinal de la pérdida de control digital de una persona. Un ensayo sobre cognición en jugadores sanos tampoco demostraría tratamiento de una adicción en menores.

No se ha encontrado base suficiente en esta búsqueda para indicar probióticos, análisis comerciales de microbiota o mediciones rutinarias de cortisol como vía de diagnóstico o tratamiento específico. Esta limitación no equivale a afirmar que no pueda existir investigación futura o una indicación digestiva independiente.

Si hay estreñimiento, dolor o una dieta muy limitada, se atienden esas necesidades por sí mismas. La coordinación entre salud física y mental no necesita prometer una «normalización del eje intestino-cerebro» para ser útil.

Aceptación, atención plena y actividades que devuelven opciones

Un pequeño ensayo de 2026, con 40 estudiantes, encontró mejoría autoinformada tras ocho sesiones grupales de aceptación y compromiso. La selección fue por cribado, sin confirmación diagnóstica, y el comparador no recibió una intervención estructurada. No demuestra que una meditación breve equivalga a ese tratamiento. [32]

Como recurso adaptable, puede practicarse notar el impulso de volver a una aplicación y elegir el siguiente paso acordado, sin exigir que desaparezca primero. La música, actividades manuales o encuentros compartidos pueden ampliar opciones; no se presentan como sustitutos universales de psicoterapia.

El objetivo no es llenar cada minuto libre con algo productivo. También debe quedar espacio para ocio digital seguro, aburrimiento tolerable y descanso. Un plan sostenible reduce el dominio de una conducta sin convertir la recuperación en otra tarea imposible.

6. Familia e instituto: acuerdos que se puedan cumplir

Empezar por una situación concreta

Propuesta de conversación: «No quiero discutir si eres una persona responsable. Me preocupa que llevamos varias mañanas sin poder levantarnos y que tú también estás cansado. ¿Qué parte podríamos cambiar esta semana?».

Conviene evitar hablar únicamente en el momento de apagar. Puede acordarse una conversación breve cuando nadie esté en plena partida o conflicto. Escuchar la explicación del adolescente no obliga a aceptar cualquier riesgo; ayuda a elegir una medida que responda a lo que realmente ocurre.

Los adultos también participan: cumplir horarios de conversación sin mirar continuamente el móvil, no ridiculizar sus intereses y no pedir disponibilidad digital permanente mientras exigen desconexión. Estas son propuestas de coherencia familiar, no técnicas validadas de forma aislada.

Un acuerdo pequeño, visible y revisable

Puede escribirse qué uso se mantiene, qué actividad concreta se cambia, quién ayuda y cuándo se revisa. Para una semana, por ejemplo: proteger una hora de finalización, retirar un medio de pago no autorizado y recuperar una actividad elegida. No es un contrato de obediencia total ni un protocolo aplicable a toda familia.

También se decide qué ocurrirá si no funciona. Una alternativa es pedir ayuda para cerrar y revisar al día siguiente el obstáculo. Si los límites desencadenan violencia o peligro, se necesita una respuesta de seguridad; no un forcejeo para demostrar autoridad.

La privacidad no excluye supervisión proporcionada a edad y riesgo. Conviene explicar qué se comprueba y por qué, en vez de instalar una vigilancia secreta de toda la vida del joven. Los controles técnicos pueden acompañar la relación; no sustituyen la comprensión del problema. [6,34]

Apoyos escolares y familiares con objetivos distintos

Apoyos escolares y familiares con objetivos distintos
Situación ilustrativa Apoyo posible Qué revisar
Trabajo escolar mezclado con ocio Separar la tarea necesaria y las aplicaciones que interrumpen; acordar un primer paso visible. Entregas y comprensión, no solo minutos.
Sesiones que se prolongan de noche Preparar un cierre y una rutina compatible con descanso; coordinar adultos. Sueño y funcionamiento al día siguiente.
Gastos dentro de juegos Proteger medios de pago y revisar autorizaciones con información clara. Nuevos cargos, presión para comprar y confianza.
Apuestas en un menor Detener el acceso y solicitar valoración; responsabilidades protectoras adultas. Deudas, amenazas y seguridad, sin objetivos de «apostar mejor».
Acoso o exclusión Activar protección del centro y conservar contactos seguros. Que el ajuste no aísle todavía más al adolescente.
Dificultades de atención o aprendizaje Ajustar instrucciones, tareas y apoyos según evaluación. Si se aborda la necesidad que estaba favoreciendo la evitación.

Son opciones adaptables, no derechos automáticos por una etiqueta ni una indicación de inspeccionar indiscriminadamente el dispositivo.

Prohibir en el centro no resuelve por sí solo toda la jornada

SMART Schools estudió 1.227 jóvenes de 12–15 años en Inglaterra. Las políticas restrictivas se asociaron a menos uso dentro del centro, pero no a ventajas claras en bienestar ni en uso total. Era un estudio transversal: no prueba que prohibir sea siempre inútil ni determina la normativa de un instituto español. [33]

La coordinación puede centrarse en descanso, asistencia, aprendizaje y protección. Una medida escolar y un tratamiento clínico responden a preguntas relacionadas, pero no idénticas. Tampoco corresponde que los compañeros asuman la responsabilidad de vigilar o tratar al adolescente.

7. Cuándo consultar y cómo preparar la visita

No hace falta esperar a perderlo todo

Conviene solicitar valoración cuando los intentos de cambio no se sostienen, se deterioran descanso o participación, aparecen gastos ocultos o la vida familiar queda dominada por conflictos. En apuestas de menores, el acceso ya exige intervenir aunque todavía no haya una deuda importante. [1,4,8]

Para la visita puede bastar una cronología breve, dos situaciones representativas, tratamientos o suplementos, cambios de sueño y la información económica necesaria. Añadir lo que el joven desea conservar ayuda a no diseñar el plan únicamente desde las preocupaciones adultas.

Mensaje al adolescente: puedes pedir ayuda aunque no sepas si esto se llama adicción. También puedes decir que te preocupan las deudas, una amenaza o no conseguir parar. No necesitas demostrar que estás peor que otra persona.

Diferenciar cita, orientación y emergencia

Ante intención suicida actual, violencia grave o una urgencia médica, llama al 112. Mientras llega ayuda, acompaña a la persona si puedes hacerlo con seguridad y sigue las indicaciones profesionales. Una promesa de no hacerse daño no sustituye la valoración. [35,37]

En España, el 024 atiende ante ideación o riesgo suicida y a allegados. En Cataluña, el 061 Salut Respon ofrece orientación sanitaria y atención especializada en este ámbito. El 017 de INCIBE orienta sobre incidentes digitales; no es una consulta médica ni un canal de denuncia. [34,35,36]

Estos recursos no son intercambiables. La angustia por una pérdida o una amenaza merece escucharse aunque desde fuera la cantidad parezca pequeña. La consulta programada no debe utilizarse como sustituto de atención urgente.

Continuidad al acercarse a la mayoría de edad

Cumplir dieciocho no convierte una conducta dañina en segura. Conviene anticipar seguimiento, acceso a servicios, manejo del dinero y participación familiar con los consentimientos pertinentes. Las herramientas administrativas para adultos pueden valorarse entonces según la situación; no se presentan como un procedimiento disponible antes. [9,13]

El objetivo es que el joven conozca su plan, pueda reconocer dificultades y sepa a quién acudir. Autonomía no significa quedarse sin apoyo de un día para otro.

8. Preguntas frecuentes

¿Cuántas horas de pantalla significan adicción?

No existe una cifra aislada que lo determine. La duración ayuda a describir el patrón, pero hay que considerar actividad, control, consecuencias y desarrollo. Estudiar, conversar, apostar y jugar no plantean la misma pregunta clínica. [1,2,3,4]

¿Todo adolescente que juega cada día necesita tratamiento?

No. Se valora si existe deterioro y pérdida persistente de control, no simplemente frecuencia o entusiasmo. La afición puede formar parte de una vida compatible con descanso, estudios y relaciones. [1]

¿Hay que esperar doce meses para pedir ayuda?

No. El marco temporal orienta el diagnóstico de videojuegos, no prohíbe intervenir antes. El daño importante, las apuestas en menores o un riesgo de seguridad requieren atención sin esperar ese plazo. [1,2,8]

¿Enfadarse cuando se apaga la consola confirma abstinencia?

No por sí solo. Hay que explorar cómo se interrumpió, el contexto, la intensidad y la repetición. El enfado no debe servir para diagnosticar automáticamente ni para minimizar una conducta violenta que requiere protección.

¿Adicción al móvil, a redes y a videojuegos es lo mismo?

No. El dispositivo reúne actividades distintas. Los cuestionarios y clasificaciones tampoco son intercambiables. Puede existir un uso problemático que necesite ayuda sin encajar en el diagnóstico de trastorno por videojuegos. [3,4]

¿Las cajas de recompensa son siempre apuestas?

No debe afirmarse automáticamente sobre cualquier producto. Importan el pago, la aleatoriedad y las características concretas. La asociación con problemas de apuestas justifica atención clínica y protección de compras, no una clasificación legal universal. [10]

¿Puede un menor inscribirse en la autoexclusión estatal?

No. La DGOJ indica que los menores no pueden inscribirse en RGIAJ porque ya tienen prohibido acceder al juego. Se necesita detener el acceso y organizar protección; no utilizar cuentas o identidades adultas. [8,9]

¿Debemos quitar toda conexión a internet?

No es una solución universal. Pueden ser necesarias restricciones específicas, pero también conservar estudios, comunicación y apoyos seguros. Si hay apuestas o un riesgo inmediato, las medidas de protección no esperan a un acuerdo sobre todos los usos.

¿Y si dice que todos sus amigos están en el juego?

Conviene tomárselo en serio y conocer esos vínculos. El plan puede preservar relaciones seguras mientras modifica el patrón que perjudica. Como propuesta, preguntad con quién desea seguir hablando y qué alternativas reales tendría, sin despreciar las amistades online. [38]

¿Se arregla tratando el TDAH o la depresión?

Una comorbilidad puede necesitar tratamiento, pero no explica automáticamente todo. Es posible que además haga falta trabajar hábitos, pagos, conflictos y control de la actividad. La medicación se decide por una indicación clínica, no por las horas de pantalla. [14,22,23]

¿Hay una pastilla o un suplemento para dejar de apostar o jugar?

No se propone una pauta rutinaria para menores. Los estudios y recomendaciones en adultos no autorizan su traslado. Tampoco hay base suficiente en esta búsqueda para recomendar una mezcla de suplementos como sustituto del tratamiento psicológico y familiar. [20,21,31]

¿La consulta online puede servir si el problema es digital?

Puede ser útil cuando permite una intervención adecuada y privacidad. El canal no determina por sí solo el beneficio o el daño. Una videollamada profesional, una aplicación autónoma y seguir jugando son actividades diferentes; la modalidad se decide según necesidades y seguridad.

¿Sirve una «desintoxicación de dopamina» de unos días?

No debe presentarse como una prueba de normalización cerebral. Una pausa puede ayudar a observar hábitos, pero necesita objetivos, alternativas y un plan de continuidad. Su utilidad se valora por cambios reales, no por promesas de reinicio biológico.

¿Cómo sabemos que está mejorando?

Por mayor control, menos daño, descanso, participación y relaciones, además de los indicadores de uso. Conviene revisar alguna meta elegida por el propio adolescente. Menos horas no garantizan por sí solas recuperación; seguir disfrutando de un ocio seguro tampoco la descarta. [16]

9. Fuentes y lecturas clínicas

Bibliografía de una búsqueda narrativa dirigida, no una revisión sistemática propia. Los números remiten a las citas del texto; los estudios se interpretan según población, comparador y resultado. El registro del paquete distingue texto completo, resumen, información institucional y acceso parcial. La fecha de consulta no actualiza por sí sola una investigación antigua.

  1. OMS. Gaming disorder. Preguntas frecuentes sobre CIE-11. https://www.who.int/standards/classifications/frequently-asked-questions/gaming-disorder/
  2. OPS/OMS. Trastorno por juego de apuestas y uso de videojuegos. https://www.paho.org/es/temas/trastorno-por-juego-apuestas-uso-videojuegos
  3. American Psychiatric Association. Internet Gaming. https://www.psychiatry.org/patients-families/internet-gaming/
  4. American Psychiatric Association. What Is Technology Addiction? https://www.psychiatry.org/patients-families/technology-addictions-social-media-and-more/what-is-technology-addiction
  5. OMS. Gambling. Ficha informativa. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/gambling
  6. American Academy of Pediatrics. Digital Ecosystems, Children, and Adolescents: Policy Statement. Pediatrics. 2026;157(2):e2025075320. https://publications.aap.org/pediatrics/article/157/2/e2025075320/206129/Digital-Ecosystems-Children-and-Adolescents-Policy-Statement DOI: 10.1542/peds.2025-075320.
  7. Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones. Informe sobre adicciones comportamentales y otros trastornos adictivos 2025. Resumen ejecutivo. Ministerio de Sanidad. https://pnsd.sanidad.gob.es/profesionales/sistemasInformacion/sistemaInformacion/pdf/2026/2025_OEDA_AdiccionesComportamentales_ResumenEjecutivo.pdf
  8. BOE. Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego. Artículo 6.2.a. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2011-9280
  9. Dirección General de Ordenación del Juego. Preguntas frecuentes del RGIAJ: inscripción de menores. https://ordenacionjuego.es/preguntas-frecuentes?faq=167
  10. Zendle D, Meyer R, Over H. Adolescents and loot boxes: links with problem gambling and motivations for purchase. Royal Society Open Science. 2019;6:190049. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31312481/ DOI: 10.1098/rsos.190049.
  11. Beranuy M, et al. Spanish Validation of the Internet Gaming Disorder Scale–Short Form (IGDS9-SF): Prevalence and Relationship with Online Gambling and Quality of Life. IJERPH. 2020;17(5):1562. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7084394/ DOI: 10.3390/ijerph17051562.
  12. Pérez-Sáenz J, Ortuño-Sierra J, Pérez-Albéniz A, Mason O, Fonseca-Pedrero E. Problematic Internet Use in adolescents: New psychometric evidence for the Spanish short form of the Compulsive Internet Use Scale. Brain and Behavior. 2023;13(9):e3133. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37533174/ DOI: 10.1002/brb3.3133.
  13. BOE. Ley 41/2002, de autonomía del paciente. Artículos 7–9. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2002-22188
  14. Balhara YPS, et al. Therapeutic Interventions Targeted at Problematic Use of Digital Technology: Systematic Review and Meta-Analysis of Evidence. JMIR Mental Health. 2026;13:e89280. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC13167059/ DOI: 10.2196/89280.
  15. Torres-Rodríguez A, Griffiths MD, Carbonell X, Oberst U. Treatment efficacy of a specialized psychotherapy program for Internet Gaming Disorder. Journal of Behavioral Addictions. 2018;7(4):939–952. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6376389/ DOI: 10.1556/2006.7.2018.111.
  16. Nielsen P, et al. Multidimensional family therapy reduces problematic gaming in adolescents: A randomised controlled trial. Journal of Behavioral Addictions. 2021;10(2):234–243. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8996793/ DOI: 10.1556/2006.2021.00022.
  17. Lindenberg K, Kewitz S, Neumann I, et al. Cognitive Behavioral Therapy vs Media Literacy for Prevention of Gaming Disorder and Unspecified Internet Use Disorder: A Randomized Clinical Trial. JAMA Network Open. 2026;9(9):e2631942. https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2853788 DOI: 10.1001/jamanetworkopen.2026.31942.
  18. Şahin SS, Ayaz-Alkaya S. The effect of motivational interviewing on internet addiction and digital game addiction in adolescents: a randomized controlled trial. European Journal of Pediatrics. 2026;185:336. https://link.springer.com/article/10.1007/s00431-026-06993-5 DOI: 10.1007/s00431-026-06993-5.
  19. Lloret-Irles D, Cabrera-Perona V. Efficacy of the School Gambling Prevention Program “What’s at stake?”: A Cluster Randomized Controlled Trial. Journal of Gambling Studies. 2026;42:961–977. https://link.springer.com/article/10.1007/s10899-026-10486-3 DOI: 10.1007/s10899-026-10486-3.
  20. NICE. Gambling-related harms: identification, assessment and management. NG248. 2025. Recomendaciones y contexto. https://www.nice.org.uk/guidance/ng248/chapter/recommendations
  21. AEMPS. CIMA. Ficha técnica de Tranalex 50 mg (naltrexona). Registro 73938. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/73938/FichaTecnica_73938.html
  22. AEMPS. CIMA. Ficha técnica de Concerta (metilfenidato). Registro 65148. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/65148/FichaTecnica_65148.html
  23. AEMPS. CIMA. Ficha técnica de Fluoxetina Cinfa. Registro 63499. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/63499/FichaTecnica_63499.html
  24. AEMPS. CIMA. Ficha técnica de Abilify oral (aripiprazol). https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/04276025/FT_04276025.html
  25. BOE. Real Decreto 1015/2009. Artículo 13. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2009-12002
  26. Paruthi S, et al. Recommended Amount of Sleep for Pediatric Populations: A Consensus Statement of the American Academy of Sleep Medicine. Journal of Clinical Sleep Medicine. 2016;12(6):785–786. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4877308/ DOI: 10.5664/jcsm.5866.
  27. Brosnan B, et al. Screen Use at Bedtime and Sleep Duration and Quality Among Youths. JAMA Pediatrics. 2024;178(11):1147–1154. https://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/fullarticle/2822859 DOI: 10.1001/jamapediatrics.2024.2914.
  28. OMS. Physical activity. Ficha informativa. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity
  29. Li L, Peng B, Liu J, Tang D, Ma R. Effectiveness of Exercise Snacks in Mitigating Adolescent Problematic Smartphone Use: A Four-Wave Cluster Randomized Controlled Trial. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports. 2026;36(11):e70388. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42925061/ DOI: 10.1111/sms.70388.
  30. AESAN. Recomendaciones de consumo de bebidas energéticas. 2022. https://www.aesan.gob.es/en/actualidad/actualidad-noticias/recomendaciones_bebidas_energeticas
  31. NCCIH. Children and the Use of Complementary Health Approaches. https://www.nccih.nih.gov/health/children-and-the-use-of-complementary-health-approaches
  32. Ibadina Z, Febriyana N, Maramis MM, Kalalo RT. Acceptance and Commitment Group Therapy for Problematic Gaming in Adolescents: A Randomized Controlled Trial. Journal of the Korean Academy of Child and Adolescent Psychiatry. 2026;37(4):219–227. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC13639751/ DOI: 10.5765/jkacap.260017.
  33. Goodyear VA, et al. School phone policies and their association with mental wellbeing, phone use, and social media use (SMART Schools): a cross-sectional observational study. The Lancet Regional Health–Europe. 2025;51:101211. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40213498/ DOI: 10.1016/j.lanepe.2025.101211.
  34. Gobierno de España / INCIBE. Teléfono 017: el servicio nacional de ayuda en ciberseguridad. 14 de julio de 2026. https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/transformacion-digital-y-funcion-publica/paginas/2026/140726-telefono-017-ayuda-ciberseguridad.aspx
  35. Ministerio de Sanidad. Línea 024 de atención a la conducta suicida. https://www.sanidad.gob.es/linea024/home.htm
  36. Generalitat de Catalunya. Canal Salut. 061, una veu contra el suïcidi. https://canalsalut.gencat.cat/ca/vida-saludable/salut-mental/061-veu-contra-suicidi/index.html
  37. NIMH. Youth Outpatient Brief Suicide Safety Assessment Guide. https://www.nimh.nih.gov/research/research-conducted-at-nimh/asq-toolkit-materials/youth-outpatient/youth-outpatient-brief-suicide-safety-assessment-guide
  38. Nagata JM, et al. Digital Media Use and Psychosocial Health among Adolescent Boys and Young Men. Current Psychiatry Reports. 2026;28(1):31. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC13171674/ DOI: 10.1007/s11920-026-01681-5.
  39. American Psychiatric Association. What Is Gambling Disorder? Actualización de mayo de 2024. https://www.psychiatry.org/patients-families/gambling-disorder/what-is-gambling-disorder

10. Revisión y mantenimiento

Actualización documental: 4 de noviembre de 2026. Versión: 1.0. Revisión clínica: Dr. Marc Agraz, 5 de noviembre de 2026. Aprobada clínicamente para publicación.

Esta guía conserva la diferencia entre apuestas, videojuegos y otros usos digitales. Requieren seguimiento las clasificaciones, las estimaciones españolas, los ensayos preventivos y terapéuticos y las condiciones regulatorias de medicamentos. Los datos de ESTUDES corresponden a 2025; los estudios de 2026 no tienen todos el mismo periodo de observación ni el mismo objetivo.

La revisión futura debe comprobar también la disponibilidad de los recursos de ayuda y la situación del objeto adolescente en la web. La fecha documental no sustituye la fecha histórica de publicación ni acredita una revisión médica aprobada.

Recuperar opciones, no ganar otra discusión

Una valoración puede ayudar a entender qué actividad está causando daño, qué dificultades acompañan al problema y qué cambios son prioritarios. El adolescente no necesita presentar una explicación perfecta para empezar.

Acción final: Solicitar una valoración programada. Acción secundaria: Contactar.

Contexto asistencial propuesto: atención psiquiátrica presencial en Lleida y online cuando la situación y la metodología lo permitan, con coordinación o derivación a los apoyos necesarios. No se anuncia disponibilidad de todos los programas o instrumentos citados.

Aviso sanitario: esta página informa y no sustituye una evaluación individual. No inicies, suspendas ni modifiques medicación o suplementos a partir de este texto. Una cita programada no es una vía de emergencia. Ante peligro inmediato, llama al 112.